El peligro de las pastillas para dormir

El peligro de las pastillas para dormir

Tomar medicamentos contra el insomnio y la ansiedad aumenta el riesgo de mortalidad en un 36%

c. g.
madrid Actualizado:

Tomar medicamentos para tratar el insomnio y la ansiedad aumenta el riesgo de mortalidad en un 36%, según un estudio realizado por la profesora Geneviève Belleville, de la Facultad de Psicología de la Universidad Laval. Los detalles de este estudio se publican en la última edición de la revista Canadian Journal of Psychiatry.

La doctora Belleville llegó a esta conclusión, que se publica en la última edición de la revista Canadian Journal of Psychiatry, tras analizar durante 12 años los datos sobre estilo de vida y salud de 14.000 canadienses de 18 a 102 años, que fueron evaluados cada dos años entre 1994 y 2007.

Después de controlar los factores personales que podían afectar al riesgo de mortalidad, como el alcohol y el consumo de tabaco, la salud física, el nivel de actividad física, y la presencia o ausencia de síntomas depresivos entre los participantes, la doctora Belleville estableció que el consumo de pastillas para dormir o aliviar la ansiedad se asociaban con un aumento del 36% en el riesgo de muerte prematura.

Una de las explicaciones de esta relación es que las pastillas para dormir y los ansiolíticos afectan al tiempo de reacción, agilidad y coordinación de las personas que las consumen y, por tanto, propician las caídas y otros accidentes. También pueden tener un efecto inhibidor sobre el sistema respiratorio, lo que podría agravar ciertos problemas respiratorios durante el sueño. Estos medicamentos también son inhibidores del sistema nervioso central que puede afectar al juicio y por lo tanto aumentar el riesgo de suicidio.

«Estos medicamentos no son dulces, y están lejos de ser inofensivos», advierte la autora del estudio, que recomienda optar por terapias psicológicas para el tratamiento del insomnio y la ansiedad. «Los médicos deben informar siempre de este tipo de terapias a sus pacientes como una opción. La combinación de un tratamiento farmacológico a corto plazo con la terapia psicológica es una estrategia prometedora para reducir la ansiedad y promover el sueño».