El Vaticano pide «lucidez y sangre fría» ante un «Wikileaks» contra la Iglesia
Un diario italiano publicó un supuesto complot para atentar contra el Papa Benedicto XVI - afp

El Vaticano pide «lucidez y sangre fría» ante un «Wikileaks» contra la Iglesia

El portavoz de la Santa Sede asegura que quien crea que con estas filtraciones desanima al Papa «se equivoca y se engaña»

corresponsal en el vaticano Actualizado: Guardar
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Consolándose con el mal de otros pues «la administración americana tuvo su ‘Wikileaks’», el portavoz del Vaticano ha invitado a mantener «calma y sangre fría» ante la continua filtración de documentos de la Santa Sede a medios de comunicación marginales italianos, encantados de disfrutar su «minuto de gloria» al precio de servir los intereses de quien les da tan sólo una parte de un dossier sin enseñarles el resto.

El «complot de los monseñores» es un asunto turbio que perjudica directamente al secretario de Estado, Tarcisio Bertone, pero daña también la imagen del Papa, incapaz de poner orden en la Curia. Es cierto que la gestión de Bertone no es precisamente brillante, pero hay sobrados indicios de que quienes quieren destruirle son gente bastante peor que el secretario de Estado.

El largo comunicado del padre Federico Lombardi, publicado en la pagina web de Radio Vaticana, de la que es director, subraya que los documentos son de tipos muy distintos: «unos son debates sobre una gestión más eficaz del Estado Vaticano» como las amargas cartas del arzobispo Carlo María Viganó al cardenal Bertone y al Papa, mientras que «otros son memos disparatados que ninguna persona con dos dedos de frente consideraría serios, como el reciente complot contra la vida del Papa», originado por unas conversaciones privadas en China.

«Es muy triste»

El portavoz de Benedicto XVI considera «muy triste que se filtren al exterior de modo desleal documentos internos, de manera que creen confusión». Quienes los filtran, desde la secretaría de Estado, los pasan a medios de comunicación italianos más bien marginales, pues los diarios y cadenas televisivas más solventes no se prestan a que les instrumentalice alguien que enseña sólo una parte de un dossier. Los dos elementos comunes en estos penosos episodios es que son batallas italo-italianas y que hay dinero de por medio: proveedores del Estado Vaticano, operaciones del Banco Vaticano, etc.

Aunque Lombardi insiste en que «quien piense desanimar al Papa y a sus colaboradores se equivoca», lo cierto es que las filtraciones crean mucha amargura entre la gente leal en la Curia vaticana y un sentimiento de enfado en católicos de todo el mundo que se encuentran en los periódicos con historietas más propias de novela de Dan Brown.

Como ya sucedió con la reunión de cardenales de todo el mundo en el 2010, cuyo impacto informativo fue completamente anulado por el adelanto en «L’Osservatore Romano» de unos párrafos incompletos del Papa sobre preservativos unos días antes de la presentación de su libro-entrevista «Luz del mundo», la reunión de todos los cardenales que empieza el viernes, arranca bajo la sombra del desorden y la deslealtad en la Secretaria de Estado.