La actriz Olivia Wilde, luciendo embarazo durante la
La actriz Olivia Wilde, luciendo embarazo durante la

Los trucos de Sara Carbonero y otras famosas para lucir tipazo tras el embarazo

¿Cómo consiguen las famosas dar a luz y posar con un cuerpo escultural semanas después? Estos son sus trucos

MADRIDActualizado:

Las «celebrities» no le dan respiro a la cigüeña. A Sara Carbonero acaba de dejarle un hermanito para Martín, lo mismo que la actriz Eva Mendes que le ha dado una hermana a la pequeña Esmeralda. La siguiente puerta que tocará será la de Blake Lively, que también espera que le traiga un hermano para su hija James. O la de Olivia Wilde que suspira por lo mismo para su pequeño Otis Alexander. A Megan Fox, que presumió de vientre abultado durante el estreno de su última película, no sabemos si le llevará el tercer retoño de su ex marido Brian Austin Green (del que se separó el pasado mes de agosto) o el primero de otro padre, por el momento desconocido. También a los ángeles de Victoria’s Secret Candice Swanepoel y Behati Prinsloo, les visitará el ave blanca este verano, para que tengan tiempo suficiente para ponerse en forma antes del desfile de Victoria’s Secret 2016.

¿Cómo se cuidan estas celebrities para poder posar en los «photocalls», sin meter tripa, 3 meses después? Tamara Ecclestone contó, cuando estaba embarazada de Sophie, que «Goodbye Stretch Marks de Mama mio», fue uno de sus «must». «Lo usé religiosamente en todo el cuerpo confiando en que no me salieran estrías, y he de decir que, por ahora, todo ha ido de maravilla», declaró al programa de televisión Get The Gloss. Natalia Vodianova confirmó a los medios españoles que le apasionan los aceites de Mama mio. «Los conocí cuando estaba embarazada y todavía hoy uso Boob Tube, que suaviza la piel del escote y es muy reafirmante».

Son también fans de esta firma las españolas Eugenia Silva (se cuidó con los 3 básicos, Tummy Rub Butter, Boob Tube y Lucky Legs) y Patricia Conde («la línea de Mama mío para el embarazo es de lo mejor que he probado, y sigue siendo de mis favoritas. El Pregnancy Boob Tube me lo estuve poniendo durante los 9 meses en el pecho). ¿El secreto del éxito de esta firma? Es la única dedicada en exclusiva al embarazo y al postparto, y con «promesa No Nasties» (sin sustancias susceptibles de ser nocivas).

Duchas de agua fría y aguacate

Pero no solo de cosméticos «sobreviven» tan bien esos cuerpos. Las celebrities declaran que las duchas de agua fría son imprescindibles para mantener firme el pecho (reactivan la circulación sanguínea de la zona y tensan la piel) y comer poco y muy a menudo (mínimo 5 comidas al día), la clave de sus vientres planos (estabiliza el azúcar en la sangre).

El llamado «abdomen de embarazada» se puede evitar incluyendo en la dieta mucho pescado azul (rico en omega 3 y 6) y aguacate, «que está demostrado que ayuda a adelgazar tras el parto, por su influencia hormonal», cuenta la doctora Amaro, directora médico en clínica Feel Good y autora de «la dieta definitiva». Además, ese extra de ácidos grasos esenciales es fundamental durante el embarazo para la elasticidad de la piel, ya que el bebé toma los que tiene su madre para crecer, y esto hace que la epidermis se vuelva más seca, tirante y susceptible a picores.

Cirugía plástica más cesárea

En cuanto al ejercicio, Amaro advierte que, después de dar a luz hay, que darle al cuerpo un mínimo de 6-8 semanas para que se adapte a su nueva situación, «y aquí son muy importantes los ejercicios para trabajar el suelo pélvico». En Be Water Matronatación (be-water.es) tienen clases de pre y post parto en el agua y los famosos hipopresivos que dejan la tripa como una tabla; y en Samaya Moments (www.samayamoments.com), clase de Pilates para embarazadas, dirigidas a fortalecer el suelo pélvico.

Por último, muchas celebrities optan por la cesárea, pues les permite ‘aprovechar’ para hacerse una ‘semi-abdominoplastia’ (‘coser’ el músculo a su plano original), de ahí la asombrosa recuperación tras el parto. Los doctores Porcuna&DeBenito están en desacuerdo con esta práctica «porque pudiéndose tener un parto natural, elegir la cesárea es siempre un error (la cesárea no deja de ser una cirugía mayor y, como tal, implica unos riegos, además de una recuperación mayor que en un parto natural), y porque supone un estrés quirúrgico para la madre que no se debe agravar con ninguna otra intervención electiva».