Incendios en Siberia
Incendios en Siberia - Efe

Rusia teme que el incendio de Siberia esté activo hasta febrero

El humo rodea 600 poblaciones en la región y muchas explotaciones petrolíferas han detenido su actividad para no exponer a sus empleados

Corresponsal en Moscú Actualizado: Guardar
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El Ministerio de Defensa ruso reportaba ayer que aviones de la Fuerza Aérea del país consiguieron en las últimas 24 horas apagar las llamas en 90.000 hectáreas de bosque en las regiones siberianas de Krasnoyarsk e Irkutsk, lo que equivale, según las mismas fuentes, a la extinción de 60 incendios. En el parte castrense se asegura que una decena de aviones Il-76 efectuaron ayer 26 incursiones y arrojaron sobre el fuego más de mil toneladas de agua. Los helicópteros MI-8 echaron 500 toneladas.

Pero hay todavía más de 600 incendios activos en esas dos regiones y en Yakutia, a los que hay que añadir casi un centenar en las regiones de Jabárovsk, Zabaikal y Buriatia.

El área total afectada sigue por encima de los tres millones de hectáreas. El humo rodea ya a 600 centros de población en Siberia y muchas explotaciones petrolíferas se están viendo obligadas a suspender las perforaciones para no exponer a sus empleados a las consecuencias que el humo pueda tener para las vías respiratorias. La magnitud del humo es tal que las imágenes satelitales de la NASA muestran que el humo llega ya hasta América del Norte.

El jefe del Servicio Meteorológico ruso, Maxim Yakovenko, achaca al cambio climático la causa de los incendios e inundaciones que este verano asolan Siberia. Yakovenko dijo ayer en rueda de prensa que «primero fueron las inundaciones, luego los incendios (...) el motivo está a la vista. Son cambios climáticos que ya están en marcha».

Cada vez más peligro

Según sus palabras, «en los últimos 6 o 7 años hemos constatado que el número de eventos peligrosos ha aumentado de dos a tres veces comparado con las décadas». El meteorólogo aseguró que «en los años 80 y 90 se daba una media de entre 100 y 150 fenómenos naturales peligrosos anuales, mientras que ahora se registran entre 400 y 500, cifra que podría ir a más en los próximos años».

Por su parte, Grigori Kuxin, experto de Greenpeace, declaró el jueves que «el hollín y las cenizas aceleran el deshielo del Ártico y el de la capa de hielo permanente, liberando gases que refuerzan el calentamiento global». A su juicio, «el efecto de los incendios en el clima es muy elevado (...) es comparable a las emisiones de las grandes ciudades. Cuanto más afectan los fuegos al clima, más favorables son las condiciones para que se produzcan nuevos incendios».

Sin embargo, el gobernador de Krasnoyarsk, Alexandr Uss, consideró el pasado lunes que lo que está pasando en Siberia «es un fenómeno natural contra el que es inútil e incluso negativo, luchar», dando así a entender que los medios empleados en apagar incendios en zonas remotas de difícil acceso superan con creces el daño que ocasionan a la naturaleza.

No piensa lo mismo el responsable del Centro contra las Catástrofes Naturales, Serguéi Abanin. Según su punto de vista, «estos incendios hay que extinguirlos de todas maneras, porque pueden pasar a la turba en el subsuelo y continuar durante meses, hasta febrero tal vez».

Altas temperaturas

El mes de julio de este año ha sido el más cálido a nivel global desde que se recogen datos, según la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y el servicio Copernicus, algo que también ha afectado a Rusia. Las altas temperaturas reinantes son precisamente las que están avivando los incendios forestales en el Ártico, en particular en Groenlandia, Alaska y Siberia, en donde la sequedad y los fuertes vientos están contribuyendo a propagar las llamas que ya han alcanzado una extensión desproporcionada.

Mientras, las investigaciones han comenzado. El primer ministro ruso, Dmitry Medvedev, ordenó el jueves al Ministerio del Interior, a la Oficina de la Fiscalía General y al Comité de Investigación que estudien si alguno de los incendios fueron iniciados de forma intencionada para ocultar actividades de tala ilícita. Las pesquisas deberán estar concluidas antes del 1 de noviembre, informó la agencia de noticias TASS. No obstante, las autoridades regionales aseguran que los incendios forestales responden a causas naturales: rayos que impactaron en un suelo muy seco y con gran cantidad de biocombustible.

El Comité de Investigación de Rusia también ha abierto un caso penal. Está investigando a los funcionarios de la ciudad siberiana de Krasnoyarsk por negligencia, al no haber tomado las medidas necesarias para detener el fuego cuando todavía era «manejable». Ahora las consecuencias pueden ser irreversibles.