Imagen de la medusa «huevo frito» o Cotlorhiza tuberculata
Imagen de la medusa «huevo frito» o Cotlorhiza tuberculata - ABC

La proliferación de la sobrepesca deja un verano «intenso» de medusas

Otras de las causas que han influido son el cambio climático, la modificación del hábitat o el aumento de materia orgánica en zonas costeras

MadridActualizado:

Con la llegada del verano las medusas empiezan a causar estragos. Las previsiones realizadas por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) indicaban que este año iba a ser uno de los que más medusas iba a haber en nuestras costas.

Para Macarena Marambio, investigadora del Instituto de Ciencias del Mar de Barcelona (ICM), «no se puede hablar de cifras récord, pero si que ha habido bastantes medusas».

La investigadora ha afirmado a ABC que «una de las causas de las proliferación de estos animales es la sobrepesca, tanto de depredadores como de peces». La falta de predadores naturales, como tortugas o atunes, ayudan a la sobreabundancia de esta especie. Aunque es importante destacar que las medusas «son cíclicas», lo que quiere decir que algunos años hay muchas, y otros menos.

No es la única causa

Otro factor determinante para el desarrollo de estos animales es el cambio climático. Inviernos suaves, primaveras con apenas lluvias, y veranos cálidos ayudan al incremento de las medusas. Esto produce «que haya cambios en los ciclos reproductivos, y en consecuencia, los rangos de distribución de algunas especies se vean modificados».

Además, Marambio añade más causas, «algunas influyentes son la modificación del hábitat o el aumento de materia orgánica en zonas costeras».

Atlántico y Mediterráneo, ambiente propicio

La situación geográfica de España, entre el Atlántico y el Mediterráneo, favorece a que se desarrollen una gran diversidad de especies en el medio marino, incluyendo las medusas.

Las más peligrosas en nuestras aguas son la «aguaviva», con una peligrosidad media; la Pelagia noctiluca, muy dañina, debido a la longuitud de sus tentáculos; el «avispón marino», que puede llegar a provocar dermatitits severa, incluso en algunos casos la muerte; o la famosa «carabela portuguesa», que con su potente veneno puede comprometer la seguridad de la víctima.

Un nuevo método para conocer dónde podemos bañarnos

El desarrollo de las nuevas tecnologías ha favorecido también a detectar dónde hay medusas en nuestras aguas. A falta de una aplicación que unifique todas las aguas, el Instituto de Ciencias del Mar de Barcelona ha creado «Platgescat», que ofrece información a tiempo real de todo lo que sucede en la costa catalana.

Con esta innovadora herramienta se pueden identificar las especies, peligrosidad, y protocolos de actuación en caso de producirse una picadura. «Nosotros consideramos que una de las mejores formas de mitigar el impacto de las medusas es dar información a la ciudadanía. Todos los usuarios pueden participar e interactuar, subir fotos, y preguntar, y la información siempre es contrastada. Informamos sobre más de 200 playas y el nivel de participación es alto» indican desde el ICM.

Pero esta no es la única. Otra app que está teniendo gran repercusión es «Medusapp», desarrollada por la Universidad de Valencia y que presenta prestaciones similares. Todo ello con el objetivo de ayudar a la población.