Parque eólico off shore
Parque eólico off shore - Chris James

Portugal bate su récord de renovables: el 90% del consumo eléctrico solo de origen eólico

Sucedió el 1 de febrero, cuando se confirmó que el país vecino le ha tomado la delantera a España en este sector

Corresponsal en LisboaActualizado:

Portugal ha establecido un verdadero récord en las renovables al haber registrado, el pasado 1 de febrero, casi el 90% del consumo eléctrico de origen eólico, pues la producción de este tipo de energía alcanzó ese día el 63%.

Redes Energéticas Nacionais (REN) certificó la medición, que arroja datos tan concluyentes como 102,8 gigavatios por hora en la producción diaria y 4.594 megavatios en el pico de potencia máxima, correspondiente a ese 90% de la utilización en suelo nacional. Nuevo hito histórico, por tanto, en un ámbito en el que Portugal ha tomado claramente la delantera frente a España.

El anterior récord duró solo una semana, pues aconteció el 23 de enero con una producción diaria de 101,9 gigavatios, una cifra que representaba el 61% del consumo diario.

Ahora el salto ha sido espectacular, en vista de que el Gobierno socialista de António Costa se ha tomado en serio el hecho de que Portugal sea un país puntero en este aspecto.

Incluso los números globales al otro lado de la frontera crecieron en su conjunto el año pasado, dado que las renovables suministraron una media del 52% del consumo interno.

Han transcurrido 11 meses desde que el país vecino logró su primer hito histórico en marzo de 2018, pues todas las necesidades energéticas de ese mes se cubrieron con fuentes renovables: hidráulicas, eólicas, solares, geotérmicas y biomasa. De hecho, la producción de energía con este origen superó por primera vez a la demanda y alcanzó el 103,6%, de acuerdo con los datos tanto de la entidad internacional Sustainable Earth System Association como de la Asociación Portuguesa de Energía Renovable (APREN).

Por especialidades, el 55% correspondió en ese periodo a las presas hidroeléctricas (con el gigantesco pantano de Alqueva como emblema), mientras los parques eólicos se situaron en segundo lugar con el 42%.

Horizonte 2040

El informe oficial determinaba: «El logro del mes pasado es un ejemplo de lo que ocurrirá con más frecuencia en un futuro próximo. Se espera que, para 2040, la producción de electricidad renovable podrá garantizar, de forma efectiva en cuanto a costes, el consumo total anual de electricidad del Portugal continental». En consecuencia, quedaban excluidos los archipiélagos de Azores y Madeira.

«Estos datos, además de indicar un punto de inflexión histórico en el sector portugués de la electricidad, demuestran que se puede confiar en la energía renovable como fuente segura y viable con la que cumplir las demandas de electricidad del país», agregaba el documento del organismo competente.

Se determinaba así que Portugal adelantaba claramente a España. Incluso se da la circunstancia de que el primer parque eólico ‘offshore’ de la península ibérica se ubica en suelo luso (muy cerca de Viana do Castelo y de la frontera con Galicia), pero funciona gracias a la tecnología española. Por tanto, el interrogante resulta obvio: ¿por qué aquí no se realizan más avances en este sentido?

La apuesta por este tipo de energía ha vivido un auténtico impulso en Portugal a lo largo de los últimos años, más allá del signo ideológico de los gobiernos, pues se han alternado conservadores y socialistas, hoy en el poder bajo el mandato del primer ministro António Costa. Tanto es así que la eólica ha crecido un 31% y la solar, un 20%.

El objetivo no es otro que mostrar las ventajas de esta prioridad energética, sin depender de los cauces tradicionales, que amplifican el calentamiento global y la contaminación atmosférica.

Los beneficios se hacen evidentes ya que se puede frenar de esta forma el cambio climático, especialmente a causa de la reducción en las emisiones de gases de efecto invernadero.

Portugal se jactaba en 2017 de que era capaz de generar la mitad de su electricidad a través de las renovables, pero el reto se pulverizó en los meses subsiguientes.

Los avances se han ido sucediendo de manera prolongada y significativa, en vista de que las autoridades no cesan de afanarse en trabajar para conseguir «contribuciones significativas de fuentes de energía no emisoras de gases contaminantes», según expertos del Ministerio de Energía.

La costa atlántica, con sus amplias posibilidades eólicas y solares, recorre la totalidad del territorio luso y el país lo aprovecha cada vez más. Hasta el punto de que el éxito de sus programas de producción lo ha llevado a convertirse en una especie de despensa energética de España, que recurre a Portugal cuando las necesidades lo requieren. Así aconteció el pasado 7 de marzo, cuando las bajas temperaturas dispararon la demanda y la exportación de energía lusa creció más de un 100%.