El Papa a los terroristas: «Que nadie ose nunca derramar la sangre del hermano»

«Sentimos vivo el dolor por la matanza de tantas víctimas inocentes en Niza»

Corresponsal El Vaticano Actualizado: Guardar
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Con el «dolor vivo en nuestro corazones» por el atentado de Niza, el Papa Francisco ha pedido el domingo a Dios que disperse «todos los proyectos de terror y muerte, para que ningún hombre ose nunca derramar la sangre de su hermano».

En el encuentro con los fieles para el rezo del Ángelus, el Papa ha manifestado su cercanía personal «a todas las familias y a toda la nación francesa que está de luto» por la muerte de «tantas víctimas inocentes».

Visiblemente dolorido, Francisco les ha enviado «un abrazo paterno y fraterno» y ha invitado a todos a rezar juntos: primero en silencio, y después un Ave María.

Ante varios millares de fieles, el Santo Padre ha recordado que la hospitalidad consiste en escuchar a la persona invitada, como hacía María, la hermana de Lázaro, mientras su hermana Marta preparaba la comida para Jesús de Nazaret.

Comentando el pasaje evangélico, Francisco ha dicho que no se puede tratar a los invitados como «convidados de piedra» aunque se esté trabajando para ellos sino que se les debe escuchar, algo que «a veces se descuida» en los asilos, hospicios y centros de acogida.

En una perspectiva realista, el Papa ha advertido que «incluso en la propia casa puede suceder que se encuentre más fácilmente servicio y atención material de todo tipo que escucha y acogida».

Por eso ha advertido que «hoy estamos tan pillados por tantos problemas, algunos no importantes que nos falta capacidad de escucha. ¡No tenemos tiempo para escuchar!». Y ha preguntado: «Tú, marido, ¿escuchas a tu mujer? Tú, mujer, ¿escuchas a tu marido? Padres, ¿escucháis a los hijos?». Pedía que nadie respondiese en público sino solo en el propio corazón. Era su mensaje del día.