El Papa Francisco saludando a varias hermanas a su llegada al Santuario de la Divina Misericordia (Lagiewniki) en Cracovia (Polonia) el 30 de julio de 2016
El Papa Francisco saludando a varias hermanas a su llegada al Santuario de la Divina Misericordia (Lagiewniki) en Cracovia (Polonia) el 30 de julio de 2016 - Efe

El Papa convoca comisión de expertos para estudiar el diaconado femenino

Francisco incluye a tres españoles en la comisión

JAVIER MARTÍNEZ-BROCAL
Ciudad del VaticanoActualizado:

El Papa Francisco ha pedido oficialmente a doce teólogos y teólogas que estudien el «diaconado de las mujeres sobre todo respecto a los primeros tiempos de la Iglesia». La presidirá el jesuita mallorquín Luis Ladaria, número dos de la Congregación para la Doctrina de la Fe, y la mitad de sus componentes serán teólogas de prestigiosas universidades de varios países.

El comunicado del Vaticano no incluye la palabra «diaconisas» y aclara que el Papa ha instituido esta comisión después de «intensa oración y madura reflexión».

La misión de la comisión se limita a aclarar el papel de las diaconisas, no tiene previsto enviar recomendaciones al Papa, y comenzará sus trabajos después de verano.

Además del presidente, entre los miembros hay dos españoles. Se trata de la religiosa Nuria Calduch-Benages, biblista de gran prestigio, y miembro de la Pontificia Comisión Bíblica. También está el jesuita Santiago Madrigal Terrazas, profesor de Eclesiología en la Universidad de Comillas.

Con esta comisión el Papa responde a la solicitud que le hizo en mayo la asamblea plenaria de la Unión internacional de superioras generales, durante un encuentro de preguntas y respuestas.

«Las mujeres consagradas ya trabajan mucho con los pobres y con los marginados, enseñan la catequesis, asisten a los enfermos y a los moribundos, distribuyen la comunión, en muchos países guían las oraciones comunes en ausencia de sacerdotes y en esas circunstancia pronuncian la homilía», le dijo en aquella ocasión una religiosa.

«En la Iglesia existe la función del diaconado permanente, pero está abierto sólo a los hombres, casados y no. ¿Qué impide a la Iglesia incluir a las mujeres entre los diáconos permanentes, precisamente como sucedía en la Iglesia primitiva? ¿Por qué no constituir una comisión oficial que estudie la cuestión?», añadió.

Francisco aceptó el reto. «Creo que hará bien a la Iglesia aclarar este punto; estoy de acuerdo, y hablaré para hacer algo de este tipo. Me parece útil una comisión que aclare bien esto, sobre todo respecto a los primeros tiempos de la Iglesia», respondió.

«Diaconado permanente»

Algunos olvidaron que la pregunta se refería al «diaconado permanente» y consideraron que el Papa abría las puertas al sacerdocio femenino. Cuando el Vaticano intentó salir al paso era demasiado tarde.

«Conviene ser honestos: el Papa no ha dicho que tenga intención de introducir una ordenación diaconal para las mujeres, y mucho menos ha hablado de la ordenación sacerdotal de mujeres», dijo sorprendido Federico Lombardi.

También el número tres del Vaticano, el Sustituto de la Secretaría de Estado reveló que aquel día «el Papa me ha llamado sorprendido por las reacciones sobre las diaconisas. Él piensa en una comisión, no concluyamos por adelantado».

El principal papel de esta comisión es aclarar qué tipo de ministerio ejercían las «diaconisas» de las que habla el Nuevo Testamento. Una vez aclarado, el Papa decidirá si conviene o no retomarlo para la Iglesia actual.

Tienen mucho trabajo adelantado porque la Comisión Teológica Internacional publicó en 2003, en tiempos del cardenal Joseph Ratzinger, un documento sobre el diaconado que dedicaba varios capítulos a las diaconisas.

Aquel texto confirmaba que «en la época apostólica parecen tener un carácter institucional diversas formas de asistencia diaconal ejercidas por mujeres», pero que «este ministerio no fue considerado como el simple equivalente femenino del diaconado masculino». Es decir, que tampoco era un grado de ordenación con vistas al sacerdocio.

Entre las obligaciones que correspondían a las «diaconisas» estaba la unción corporal de otras mujeres en el bautismo, instruir a otras mujeres, o cuidar y visitar a las enfermas que vivían solas.

El Papa ha deseado que en la comisión estuvieran presentes todos los puntos de vista. Una de los expertas es la profesora Phyllis Zagano de la Hofstra University en Hempstead, New York, autora de libros sobre el papel de las diaconisas en los inicios del cristianismo. En su opinión en el pasado eran «ministras ordenadas», por lo que aún hoy las mujeres podrían ser «ordenadas» diaconisas.

El Papa Francisco busca el modo de revitalizar el papel de la mujer en la Iglesia y darles mayor participación en los procesos decisionales, pero evita a toda costa compararlas con sacerdotes o «clericalizarlas».

En referencia a la ordenación de las mujeres, la Iglesia se ha pronunciado y ha dicho: «No», recordó durante la rueda de prensa a bordo del avión de regreso de Brasil, en julio de 2013. «Pero sobre esto quiero decirle algo. La Virgen María era más importante que los Apóstoles, los obispos, los diáconos y los sacerdotes. La mujer, en la Iglesia, es más importante que los obispos y los sacerdotes; el cómo es lo que debemos intentar explicitar mejor, porque creo que falta una explicitación teológica de esto».

Quizá esta comisión sea una de las vías para conseguirlo.