El Papa respalda a Bertone frente a los ataques del «Wikileaks» del Vaticano
Benedicto XVI, acompañado por Bertone en el viaje en avión a Santiago en 2010 - EFE

El Papa respalda a Bertone frente a los ataques del «Wikileaks» del Vaticano

La investigación de la Secretaría de Estado, con la ayuda de la Gendarmería Vaticana, estrecha el cerco a los filtradores

JUAN VICENTE BOO
CORRESPONSAL EN EL VATICANO Actualizado:

Fuentes cercanas al Papa han dado a entender que la persistente filtración de documentos internos para desprestigiar al cardenal Bertone no está haciendo mella en Benedicto XVI, sino todo lo contrario. De hecho, comprobar que estas personas utilizan como instrumentos medios de comunicación marginales y que no les duele en absoluto el desprestigio del Vaticano refuerza el aprecio del Papa por su secretario de Estado. Por otra parte, se ve cada vez más claro cuál es la «cordada» que, en parte como venganza, quiere despellejar a Bertone.

Aunque es muy difícil poner puertas al campo y probablemente han sido ya entregados otros documentos que continuarán saliendo a la luz en un «goteo» casi cotidiano, la investigación interna de la Secretaría de Estado, con la ayuda de la Gendarmería Vaticana, ha estrechado el cerco en torno a los «filtradores selectivos».

La entrega del miércoles intentaba presentar al cardenal Tarcisio Bertone y al nuevo jefe de la Gobernación del Estado Vaticano, el neo-cardenal Giuseppe Bertello, como enemigos de la nueva línea de colaboración con las autoridades financieras europeas e internacionales, de modo el Vaticano pueda entrar en la «lista blanca» de Estados que combaten eficazmente el lavado de dinero y la evasión fiscal.

Los medios de comunicación italianos más serios se han dado cuenta de que los «filtradores» enseñan sólo los documentos que les conviene, omitiendo otros que requilibrarían la perspectiva. En otras palabras, están instrumentalizando a medios absolutamente secundarios, que publicanlos documentos para ganar publicidad. No es que logren «scoops» periodísticos sino que se dejan utilizar.

Las cuentas claras

Yendo al centro de la cuestión, está fuera de toda duda que Benedicto XVI desea hacer en el IOR -el banco vaticano- y en las finanzas del Vaticano, la misma limpieza que está llevando a cabo en el frente de los abusos sexuales de menores. Al Papa alemán le gustan las cuentas claras y el respeto a la ley, cosa que en cambio detesta la caterva de proveedores y negociantes italianos que se amontonan para hacer negocios a la sombra de la Santa Sede y aprovechar las ventajas de operar fuera de Italia. Por desgracia, las maniobras de algunos «faccendieri» italianos aprovechados y desaprensivos están haciendo sombra a un Pontificado excepcional.

Es sospechoso que el IOR y la secretaría de Estado reciban ataques desde dentro del Vaticano justo cuando se están esforzando por adoptar prácticas de mayor transparencia. En buena medida, los ataques provienen de gente que en realidad no quiere que se haga limpieza en los establos. Pero el resultado de este penoso espectáculo es que la determinación de hacer limpieza no disminuye sino que aumenta. Y los cardenales de todo el mundo, que se reúnen en el Vaticano el viernes, van a apoyar esa línea.