El Papa pide una profunda renovación de la Iglesia para afrontar los abusos sexuales
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El Papa pide una profunda renovación de la Iglesia para afrontar los abusos sexuales

Un total de 4.000 casos de abusos sexuales llegaron a la Congregación para la Doctrina de la Fe en los últimos 10 años

juan vicente boo
corresponsal en el vaticano Actualizado:

Benedicto XVI desea «promover en toda la Iglesia una vigorosa cultura de prevención eficaz y de ayuda a las víctimas» de abusos sexual de menores por sacerdotes y religiosos, según indicó en su mensaje a la conferencia en la que participan representantes de 110 conferencias episcopales de todo el mundo y 30 superiores mayores de ordenes religiosas.

El Papa pide que la conferencia internacional «Hacia la Curación y la Renovación», iniciada el lunes en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma, sirva para «ayudar a muchos obispos y superiores religiosos en todo el mundo a responder de modo verdaderamente cristiano a la tragedia del abuso de menores».

Un total de 4.000 casos de abusos sexuales a menores por parte de clérigos llegaron a la Congregación para la Doctrina de la Fe en los últimos diez años, informó hoy el prefecto de esa congregación, el cardenal William Levada, que admitió que la respuesta de la Iglesia fue «inadecuada».

Como ha habido muchos casos de grave negligencia, el cardenal Marc Ouellet, prefecto de la Congregación para los Obispos, presidirá este martes en la Iglesia de San Ignacio un acto público de penitencia por los abusos cometidos por sacerdotes y por los delitos de encubrimiento.

Para centrar los cuatro días de trabajo en Roma, el Santo Padre recuerda que «la ayuda de curación a las víctimas debe ser la preocupación principal de la comunidad cristiana, y debe ir de la mano de una profunda renovación de la Iglesia a todos los niveles».

Seguir el ejemplo del Papa

En la ceremonia de apertura, el cardenal William Levada, responsable en el Vaticano de la lucha contra los abusos, invitó a los obispos a seguir el ejemplo personal de Benedicto XVI, quien se reunió con víctimas en todos los países en que su número es significativo, y también les ha recibido en Roma.

Esta conferencia internacional, así como la creación de un centro de aprendizaje en Internet, forma parte de un esfuerzo pedagógico del Papa para que todos los obispos del mundo aprendan a hacer frente a los abusos sexuales cometidos por sacerdotes o religiosos con la misma energía y eficacia que la mayoría de las diócesis de Estados Unidos y Gran Bretaña, convertidas ya en modelo para instituciones educativas de todo tipo.

El problema, según el padre Hans Zollner, decano del Instituto de Psicología de la Pontificia Universidad Gregoriana y organizador de la conferencia, es que muchos obispos, sobre todo en África y Asia, no se toman en serio la tarea de erradicar de modo total esos comportamientos vergonzosos y delictivos.

El Vaticano ha pedido a todas las conferencias episcopales del mundo que elaboren directrices para prevenir los abusos sexuales de menores, cooperar con la justicia de cada país y castigar a los culpables con penas eclesiásticas paralelas e independientes de las penas que impongan los tribunales civiles.