Los opiáceos son ya la epidemia más letal en Estados Unidos

Las muertes por sobredosis superan a las de VIH, accidentes de tráfico y armas de fuego

MADRIDActualizado:

Las muertes por sobredosis se han cobrado la vida de unas 72.000 personas el año pasado en Estados Unidos. Se trata de una cifra récord hecha pública en un informe de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) y que refleja un aumento de las muertes por esta causa del 10 por ciento respecto al año anterior.

Los datos reflejan queel número de víctimas es más alto que el total de muertes provocadas cada año en momentos de pico por el VIH, los accidentes de tráfico o las armas de fuego.

El mayor número de decesos (cerca de 49.000) se ha debido al consumo de opiáceos, sobre todo del analgésico fentanilo, que ha matado a más de 29.000 personas. Esta droga, cincuenta veces más fuerte que la heroína y traída al país generalmente desde China, ha empezado a reemplazar a otras drogas como la cocaína, la heroína, las metanfetaminas o los medicamentos con efectos sedantes o ansiolíticos conocidos como benzodiacepinas.

Una inyección del analgésico fentanilo (junto con otras drogas) fue usada en el estado de Nebraska para ejecutar al reo Carey Dean Morre el pasado martes por asesinar a dos conductores de taxi en 1979. La de Moore fue la primera ejecución en el estado en casi 21 años, desde diciembre de 1997.

Las muertes por sobredosis, de acuerdo al informe de los CDC, no se distribuyen de forma homogénea en el mapa «del horror» estadounidense. Las cifras han aumentado en 38 de los 50 estados del país siendo Florida, California, Pensilvania y Ohio los que registran los números más altos. Sin embargo, en Nueva Inglaterra las muertes por sobredosis han empezado a disminuir. También en Massachusetts, Vermont o Rhode Island. donde hay fuertes campañas de salud pública y los tratamientos para curar las adicciones se han incrementado.

La crisis de opiáceos comenzó a principios de la década de 2010 a través del uso de fármacos con receta médica, como oxicodona y otros analgésicos. Esto produjo que más de dos millones de personas dependan de estas sustancias. La situación llevó al presidente Donald Trump a declarar la crisis de opiáceos una «emergencia de salud pública» en octubre del año pasado. Los estados recurrieron entonces a un programa de subsidios valorado en mil millones de dólares para combatir el problema.

Los datos de los CDC son estimativos. El gobierno federal recolecta los registros de defunción de los estados durante todo el año aunque algunas muertes llevan más tiempo de investigación que otras. Los CDC ajustan los números iniciales basándose en el número de muertes bajo investigación, suponiendo que una proporción predecible de ellas se deberá a sobredosis por consumo de drogas, en función de la experiencia pasada.