ESPECIAL COLEGIOS

La necesidad de aprender a vivir y a pensar en otras lenguas

El inglés es la lengua extranjera más hablada en la UE en 19 de los 25 Estados miembros en los que el inglés no es el idioma oficial

MadridActualizado:

En un mundo cada vez más globalizado, el aprendizaje de idiomas es una indudable baza de futuro, como se demuestra con el despliegue educativo realizado por los colegios presentes en esta guía, muchos de ellos bilingües y con atención a terceros y cuartos idiomas. Entre todos ellos, el inglés continúa encabezando la demanda, acorde con un despliegue que, según el informe «The future demand for English in Europe: 2025 and beyond», realizado por la consultora Trajectory para British Council, con más 1,5 billones de estudiantes de inglés en el mundo.

Según datos del British Council, el inglés es la lengua extranjera más hablada en la UE en 19 de los 25 Estados miembros en los que el inglés no es el idioma oficial (se excluyen países como el Reino Unido, Irlanda o Malta). Ruth Horsfall, responsable de la oferta de inglés para niños y jóvenes del British Council, destaca la importancia de contactar con la lengua en edad temprana: «Es un aspecto clave, aún más un contexto de aprendizaje seguro y rico en estímulos. Para ello, podemos valernos de historias, canciones, o actividades diseñadas para cada etapa cognitiva».

De acuerdo a datos del Ministerio de Educación , el 85,6% del alumnado del Segundo Ciclo de Educación Infantil tiene contacto con una lengua extranjera, generalizándose su estudio desde Primaria (no hay información para Cataluña, salvo la referente a los centros con enseñanzas de sistemas educativos extranjeros). El informe también señala cómo el 42,9% en Secundaria y el 26,2% de Bachillerato estudia una segunda lengua extranjera.

No solo inglés

El contenido práctico se potencia aún más con la salida al exterior, como destaca Andrés Estirado, de British Summer: «Por nuestra experiencia, podemos afirmar que, en un año escolar en otro país, al cuarto mes el alumno ya empieza a ser bilingüe. No hay nada como vivir el idioma, utilizarlo en cada momento. En el caso de ESL Idiomas, una empresa suiza que trabaja con más de 20 idiomas, destacan la importancia de vivir otras culturas: «Nos especializamos en estancias, no tanto en cursos académicos. Cada vez más se recurre a un paréntesis en la formación o el trabajo para aprender un idioma».

El francés cuenta, como destacan desde el Institut Français (dependiente del Ministerio Francés de Asuntos Exteriores), «con más de 300 millones de francófonos en el mundo, de los cuales 72 millones son hablantes parciales y 125 lo estudian en la actualidad (quinta lengua más hablada del planeta, tercera en los negocios y la única, junto al inglés, hablada en los cinco continentes». Y coinciden en señalar la importancia de empezar pronto: «En el Institut, los niños pueden empezar a partir de los cuatro años, en inmersión hacia un nuevo idioma, y aprenderán a través de juegos, canciones, manualidades y otras actividades educativas lúdicas».

Perder el miedo a lo desconocido, aprender poco a poco, escuchar canciones y ver películas… todas estas pautas lógicas para aprender un idioma (y conocer su cultura) se aplican también al alemán. Desde Goethe Institut, la institución cultural de la República Federal de Alemania en el mundo destacan, cómo hay 95.000 colegios que ofrecen clases de alemán (en España –datos de 2015– eran 153.076), y señalan cómo se debe aprender lo más temprano posible, «aunque, como asignatura, se recomienda a partir del segundo grado, y tiene sentido aprender alemán antes de inglés, porque para el alemán se necesita más tiempo y el inglés se aprende más fácil teniendo conocimientos de alemán».

La importancia del chino

En el caso del chino, el mandarín se asienta como la variante más demandada (es la lengua oficial de la República Popular China). Así lo destacan en un centro pionero de este idioma en España, Colegio Internacional Nuevo Centro, en el barrio madrileño de Villaverde, cuyo director general adjunto, Israel Martín, comenta: «La inmersión lingüística se realiza desde la guardería, en contacto con diferentes idiomas con pequeñas “píldoras lingüísticas”, como canciones y palabras rutinarias». El chino es uno de los idiomas más difíciles, ya que su expresión oral es distinta a la escrita: si estudias chino, aprendes el chino hablado y el chino escrito (un nivel medio requiere más de 2.000 pictogramas). Para hacerlo más atractivo, en los cursos de ESO alternamos la expresión oral con la caligrafía china». Viejas lenguas para nuevos tiempos globales.

Adaptarse a un entorno muy exigente

• Estudios en el extranjero

Según los datos de Aseproce, la Asociación Española de Promotores de Cursos en el Extranjero, más de 120.000 estudiantes españoles salieron a estudiar idiomas fuera en el último año: a Gran Bretaña, Irlanda, Estados Unidos y Canadá, seguidos por Alemania, Francia, Malta o Nueva Zelanda. La propia asociación, que celebró en febrero su decimosexto Salón de los Idiomas, destaca la necesidad de adaptarse a un entorno cada vez más exigente: «Según el portal Infoempleo, el 74% de las ofertas cualificadas exigen hablar inglés como requisito imprescindible. Randstad, por su parte, destaca que hablar inglés incrementa un 44% las posibilidades de encontrar trabajo».

• La hora de la tecnología

José Lozano, director de Aefol (que organiza el próximo Expoelearning, en Ifema Feria Madrid, el 28 y 29 de marzo) destaca «las herramientas online para docentes, como se ha destacado en la reciente feria BETT, la más importante del sector, y la progresión de la enseñanza del chino, algo lógico para la actual segunda potencia mundial, con posibilidades de llegar a ser la primera».

Este experto destaca el uso creciente de Nuevas aplicaciones móviles de uso individual, plataformas de origen español como Smile and Learn (también presentada en el BETT) o Play2speak (presentada en la Feria SIMO del pasado noviembre), robots que enseñarán inglés en 500 escuelas de Japón desde abril de este año… Todo un despliegue tecnológico para conseguir que, desde la más temprana infancia, los niños tengan todas las herramientas para aprender a vivir y pensar en otros idiomas.