Los padres del niño se han visto forzados a regresar a Costa Rica
Los padres del niño se han visto forzados a regresar a Costa Rica - ALEJANDRA GARCÍA/LA NACIÓN

Canadá niega el permiso de residencia a una familia por tener un hijo con síndrome de Down

El Estado alega que el niño supone un coste adicional para sus arcas debido a su condición

EFE
CanadáActualizado:

Una familia costarricense, que ha vivido tres años en Canadá, regresó esta semana a su país después de que las autoridades canadienses les negaran su petición de residencia permanente porque su hijo sufre el síndrome de Down, informó hoy un medio local.

Felipe Montoya y su esposa, Alejandra García Prieto, denunciaron en el pasado mes de abril a la radiotelevisión pública canadiense, CBC, que las autoridades migratorias de ese país justificaron su decisión porque consideran a su hijo Nico, de 13 años, como un coste adicional para el Estado por esa discapacidad.

"Regresamos a Costa Rica en un buen momento, porque nuestra hija mayor acaba de terminar la secundaria y ahora podrá empezar sus estudios universitarios en el país. Igualmente Nico podrá seguir sus estudios de colegio en Costa Rica", afirmó Montoya en una entrevista con el diario costarricense La Nación.

La familia espera que su regreso a Costa Rica sea temporal, mientras resuelven el caso ante las autoridades migratorias de Canadá, que calcula podría tardar entre dos y tres años.

Montoya explicó que tras denunciar el caso públicamente lograron acercamientos con representantes del Ministerio de Inmigración de Canadá.

"Ellos dijeron que estaban interesados en avanzar con cambios en las políticas. Una de las opciones es un cambio en la ley; otra es el cambio en los reglamentos de procesamiento en las aplicaciones a residencia permanente; y otra opción es el cambio en la interpretación de los reglamentos", dijo Montoya.

El matrimonio había explicado que la decisión es contraria a la propia Constitución de Canadá, que prohíbe la discriminación por discapacidad.

Montoya señaló que denunciaron el caso porque creen que la decisión de las autoridades migratorias canadienses es injusta.

"Nuestra lucha es más una cuestión de principios", declaró el profesor universitario, que reconoció que, cuando fue contratado por la Universidad de York hace tres años, fue advertido de que podría tener problemas para obtener la residencia permanente por la condición de su hijo Nico.

"Ha sido discriminado simplemente por su identidad genética. La única diferencia es que tiene una condición genética que le hace diferente", añadió Montoya.