El arzobispo de Madrid, Carlos Osoro, participa en la Conferencia sobre la contribución de las religiones a la paz
El arzobispo de Madrid, Carlos Osoro, participa en la Conferencia sobre la contribución de las religiones a la paz - EFE

El arzobispo de Madrid denuncia la «persecución brutal» a los cristianos en países donde son minoría

El cardenal Carlos Osoro advierte de la «cristianofobia» en países de tradición cristiana donde ya es, a su juicio, «una patología social»

MadridActualizado:

El arzobispo de Madrid, el cardenal Carlos Osoro, ha denunciado ante religiosos del Islam, el Cristianismo y el Judaísmo de todo el mundo la «persecución brutal» que sufren los cristianos en algunos países donde son minoría y también ha advertido de la «cristianofobia» en países de tradición cristiana donde ya es, a su juicio, «una patología social».

«Estamos alcanzando máximos en los niveles de persecución religiosa en el mundo e incluso la cristianofobia en países de tradición cristiana es una patología social a la que no hay que perder la pista si de verdad queremos construir un mundo fraterno, justo y en paz», ha avisado el cardenal.

Así lo ha pedido Osoro durante la inauguración de la III Conferencia Internacional sobre las Religiones y su contribución a la concordia, dedicada en esta ocasión a las minorías religiosas, que se celebra este lunes 5 de noviembre en el Hotel Eurostars de Madrid, que ha reunido a unos 60 representantes del Islam, el Cristianismo y el Judaísmo de 27 nacionalidades.

Por ello, ha pedido «mutua hospitalidad», «respeto absoluto a las minorías religiosas», así como una «alianza por la paz» entre las confesiones.

En la apertura del foro también ha intervenido el secretario de Estado de Justicia, Manuel Dolz, que ha acudido en el lugar de la ministra Dolores Delgado. Dolz ha destacado el «enorme potencial» de las religiones para «contribuir a la construcción de la paz y la concordia».

Además, ha defendido el derecho a la libertad religiosa y ha subrayado que «el respeto a las minorías en general y a las minorías religiosas en particular es presupuesto indispensable de la convivencia pacífica que no puede sino descansar en la tolerancia, el respeto y el reconocimiento del otro».