Frédéric Péchier , el médico anestesista acusado de decenas de envenenamientos
Frédéric Péchier , el médico anestesista acusado de decenas de envenenamientos - AFP

Acusan a un anestesista francés de provocar decenas de envenenamientos para demostrar que podía curarlos

La fiscalía lleva dos años acumulando sospechas y presuntas pruebas de un largo rosario de paros cardíacos

ParísActualizado:

Francia descubre horrorizada que un anestesista de 47 años ha podido provocar decenas de envenenamientos, nueve de ellos mortales, para «probar» su «eficacia» profesional como «salvador» de hombres y mujeres en peligro de muerte.

Frédéric Péchier (47 años), médico anestesista, es sospechoso y acusado judicialmente de haber envenenado, con premeditación, a veinticuatro personas «vulnerables».

Péchier ha quedado en libertad provisional, bajo control judicial, pero la fiscalía del tribunal de Besançon lleva dos años acumulando sospechas y presuntas pruebas de un largo rosario de paros cardíacos ocurridos durante intervenciones quirúrgicas a pacientes de 4 a 80 años de edad.

Según los instructores del caso, Péchier sostenía malas relaciones, muy malas o catastróficas, con varios de sus compañeros anestesistas en la clínica Saint-Vincent de Besançon. Esos enfrentamientos profesionales terminaron transformándose en un «conflicto agudo», durante los últimos tres años.

La fiscalía llegó a identificar 66 casosde pacientes que fallecieron en «oscuras circunstancias». La instrucción de una primera veintena de casos intentará esclarecer una tragedia inquietante y sombría.

Dosis letales de potasio y anestésicos

Según los primeros análisis y conclusiones provisionales, muchos paros cardíacos fueron la consecuencia de la «administración de dosis potencialmente letales de potasio y de anestésicos».

Frédéric Péchier ha reconocido que hubo «actos criminales» en la clínica de Saint-Vicent, donde ha trabajado, desde hace años. Sin embargo, niega rotundamente ser el autor de ningún asesinato.

Según la fiscalía y la policía judicial que instruye el caso, el anestesista sospechoso habría podido cambiar, modificar o alterar el contenido de numerosas bolsas de anestesia, con el fin de provocar «incidentes» en las operaciones «para poder probar su talento y eficacia profesional, en las tareas de reanimación y anestesia». «Eficacia» y «habilidades» que pudieron cobrarse un número todavía impreciso de cadáveres.