Tanto la Generalitat como el Ministerio de Sanidad recomiendan la vacunación
Tanto la Generalitat como el Ministerio de Sanidad recomiendan la vacunación - josé Ramón Ladra

El médico que diagnosticó el caso de difteria ya advirtió de este riesgo en 2011

La Generalitat «reforzará» el mensaje de sensibilización para que la población se vacune

e. a.
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El médico que detectó el caso de difteria del niño de Olot (Gerona) que se encuentra hospitalizado en estado grave en Barcelona había advertido ya en 2011 del peligro que entrañaba esta enfermedad entre la población no vacunada. El doctor Stephan Schneider, que diagnosticó la enfermedad pese a la ausencia de afectaciones en España durante las últimas décadas, firma un escrito en la página web de su consulta privada con fecha de hace cuatro años en el que alertaba sobre la posibilidad de que se produjese una situación como la actual.

Schneider informaba en el texto de la aparición de un caso de difteria en el sur de Francia y advertía a los padres que deciden no vacunar a sus hijos del riesgo que supone frente a brotes de ese tipo, informa Efe. Una responsable del Hospital de Olot ha destacado el «mérito» del diagnóstico realizado por este pediatra, cuyo interés por este patógeno se debe a las secuelas que provocó en uno de sus abuelos y en otros familiares directos. Stephan Schneider, de origen alemán, se licenció en medicina en la Universidad de Tubingen y cuenta con la especialidad de gastroenterología pediátrica, así como con un máster de la Universidad Autónoma de Barcelona ( UAB) en psicoterapia familiar sistémica.

Por otro lado, mientras el menor contagiado sigue «estable dentro de la gravedad», la Generalitat ha ampliado la toma de muestras de frotis amigdalar a treinta personas más, familiares directos de los ocho niños portadores asintomáticos de la bacteria de la difteria y que no han desarrollado la enfermedad al estar vacunados. Así lo explicó ayer lunes a los periodistas el director general de la Agencia de Salud Pública de Cataluña, Antoni Mateu, quien precisó que ya se ha empezado a medicar con antibióticos a los ocho compañeros y amigos del niño infectado con difteria que está ingresado en el Hospital de la Vall d'Hebron, de Barcelona, en estado grave. Estos ocho niños no han desarrollado la enfermedad porque están vacunados y, ahora, se trata de saber si sus padres, hermanos o abuelos también están en la misma situación o no presentan la bacteria. Se trata, según dijo Mateu, de una treintena de personas a las que se ha recomendado que sus hijos no salgan de casa en los próximos díez días, mientras los antibióticos hacen su efecto.

«La bacteria circula»

Dentro de seis días se volverá a hacer otra prueba a estos ocho niños, que se repetirá a los ocho días, para comprobar la evolución de la presencia de la bacteria, ha anunciado el responsable de Salud Pública. «La bacteria de la difteria circula», reconoció Mateu, que ha recomendado, una y otra vez, la vacunación porque «una persona vacunada tiene un riesgo mucho menor de resultar afectada por esta enfermedad». Antoni Mateu informó de que la cepa de la difteria que padece el niño ingresado en Vall d'Hebron se está comparando con las muestras recogidas a los otros ocho niños que han dado positivo, en los laboratorios del Centro Nacional de Microbiología de Majadahonda (Madrid). «Será difícil, aunque no imposible, encontrar el foco cero de la bacteria porque portadores asintomáticos los hay», ha precisado.

900.000 casos evitados

El director general argumentó que la vacunación ha permitido que en los últimos veinte años se hayan evitado unos 900.000 casos de diferentes enfermedades en Cataluña. La difteria tiene una tasa de mortalidad entre el 5 y el 10 por ciento, a partir de los cinco años, mientras que en niños menores de esa edad la tasa se eleva hasta el 20 por ciento, según especialistas consultados por Efe.

Por su parte, el portavoz del Govern, Francesc Homs, anunció ayer que el Ejecutivo catalán «reforzará la explicación pública» de la importancia de vacunarse, particularmente en el caso de los niños, e hizo un llamamiento a que todo el mundo esté vacunado. Lo explicó en la rueda de prensa posterior al Consell Executiu. «Nuestra recomendación es que la población esté vacunada y particularmente las criaturas. Los niños y niñas vacunados no tiene ningún tipo de peligro», reflexionó Homs, que ha recordado que el conseller de Salud, Boi Ruiz, también ha insistido en la importancia de estar vacunado desde que estalló el caso. El consejero ha abogado estos días por legislar sobre esta cuestión en caso de que «no haya compromiso social por vacunarse». También se ha posicionado por ampliar el calendario de vacunas oficiales. En concreto, ha pedido al Ministerio que la de la varicela y la meningitis B se incluyan entre las cubiertas. Ruiz dijo ayer que espera en que la revisión del calendario vacunal se produzca antes del verano.

Casi 300 firmas recogidas

Por otro lado, la página web de internet « change.org» ha puesto en marcha una recogida popular de firmas para pedir al Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad que el calendario vacunal en los niños sea de obligado cumplimiento.

La idea parte de un médico de Barcelona, Fernando Cereto, que ha decidido iniciar una campaña en este portal para que los calendarios de vacunación se apliquen de forma obligatoria en los niños. Hasta ahora son 227 las firmas recogidas.

En la iniciativa, el médico se hace eco del caso del menor de 6 años que ha sido diagnosticado con difteria e ingresado en la UCI del Hospital Vall d'Hebron en estado muy grave, el primer caso de difteria en España en casi tres décadas, que, a su juicio, «pudo haberse evitado si el menor hubiera recibido la vacuna contra esta enfermedad cuando le correspondía».

Cereto recuerda que los padres pudieron elegir no vacunar a su hijo, ya que en España el calendario de vacunaciones recomendado por Sanidad «no es de obligatorio cumplimiento», lo que hace que el porcentaje de niños vacunados en el país haya «caído progresivamente».

El incumplimiento del calendario de vacunación, «aunque sea por una parte muy pequeña de la sociedad, supone un gran riesgo para la salud colectiva», según el médico.

Por todo ello, hace hincapié en que si la cobertura vacunal de la población desciende por debajo del 92 % «existe probabilidad de que se produzcan brotes o epidemias».

Y alude al consenso entre la profesión médica entorno a que las vacunas «han tenido un impacto muy positivo en la salud pública y no seguir el calendario recomendado es una irresponsabilidad».