Marta Arsuaga Vicente, Fernando de la Calle y María del Mar Lago, tres de los médicos del Carlos III
Marta Arsuaga Vicente, Fernando de la Calle y María del Mar Lago, tres de los médicos del Carlos III - AFP

Teresa supera el umbral crítico de los 15 días para vencer al ébola

Su problema respiratorio mejora y experimenta una «leve mejoría», según los médicos que le atienden

TATIANA G. RIVAS
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Con cautela y prudencia, tres de los cincuenta profesionales que atienden a Teresa Romero en la planta sexta del Carlos III se apoyaban ayer en estadísticas para destacar que la auxiliar ha superado la fase crítica. Lo que no significa que no pueda empeorar, sino que pasado el día 15 con síntomas, los datos dicen que hay más posibilidades de sobrevivir.

En España, el caso de Teresa es un reto. La unidad de Medicina Tropical del Carlos III sólo ha tenido experiencia con tres casos: los repatriados, infectados en África y la paciente contagiada en España. Con estos tres casos, España tiene el centro hospitalario con más experiencia en el tratamiento del ébola en Occidente.

«Leve mejoría»

ABC pudo saber ayer que la infectada experimentó una mejoría de su problema respiratorio. El estado de sus pulmones es lo que ahora mismo más preocupa a sus médicos. El director del Instituto de Salud Carlos III y miembro del comité científico, Antonio Andreu, también confirmó que la paciente se mantiene estable dentro de la gravedad, aunque apreciaban una «leve mejoría» en su estado clínico. La carga viral está baja y continúa asistida con oxígeno.

El pronóstico sigue siendo grave, aunque el hecho de que ya hayan transcurrido dos semanas ha reactivado las esperanzas. Otras fuentes aseguraban a ABC que «la función del hígado mejora y aunque las plaquetas están bajas, sería por los antibióticos que se usan para las infecciones secundarias. Teresa se comunica con el equipo médico y las últimas 24 horas ha mejorado el distrés respiratorio; incluso la concentración parcial de oxígeno en sangre casi se ha normalizado con el aporte de la mascarilla».

Trajes, seguros

«¿Pero vosotros creéis que si los trajes no fueran seguros nos meteríamos en la habitación?». Es la pregunta retórica con la que Fernando de la Calle Prieto, uno de los componentes del equipo médico que trata a Teresa despejaba ayer las dudas sobre la seguridad de los trajes de protección individual. Continúa siendo la misma equipación con la que contaba Teresa. «Es el traje más adecuado, según el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades», explicaba De la Calle, que también reconoció que cuando el medio centenar de profesionales sanitarios que atiende a Teresa en la sexta planta terminan su turno continúan con su vida normal. «Estamos más atentos con la temperatura corporal. La tenemos que controlar durante los próximos 21 días», garantiza.

De la Calle dijo que los médicos tienen un bajo riesgo de contagio: «Es el personal de enfermería y los auxiliares los que más peligro corren. Son los más expuestos al entrar en contacto con las vías, los residuos y fluidos. Teresa fue una de las grandes valientes que se atrevió a ser de las primeras en ofrecerse voluntaria. Ahora nuestra prioridad es ella».

Aún puede haber momentos críticos

Son muchos los momentos difíciles que están viviendo con Teresa en la lucha por mantenerla con vida. Las noches son complicadas. «Con enfermedades respiratorias ventilas menos por la noche y es cuando más riesgo puede haber. Si algo hemos aprendido con este virus es que momentos difíciles hay tantísimos, que no se puede especificar uno en concreto. En cinco o seis días el ébola te ha atacado todo», advertía De la Calle. El objetivo de los médicos no es solo que Teresa salga adelante, sino que lo haga sin secuelas.

Las primeras en salir, las peluqueras

Por otra parte, los 15 aislados en la planta quinta del Carlos III continúan asintomáticos. Durante los próximos días irán recibiendo las altas hospitalarias. Las primeras en salir serán las peluqueras, junto al personal médico que atendió a Teresa en el ambulatorio de Laín Entralgo de Alcorcón. Fueron los primeros que tuvieron contacto con ella el pasado 30 de septiembre y 2 de octubre, especificó De la Calle. El marido, Javier Limón, será el último. «Es importante que los ciudadanos sepan que estas personas no pueden transmitir el virus », argumentó.

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