Imagen de un vertedero de residuos domésticos
Imagen de un vertedero de residuos domésticos - abc
medio ambiente

La UE da a España dos meses para cerrar 63 vertederos incontrolados

Seis comunidades autónomas son las responsables de que el Tribunal Europeo de Justicia pueda imponer una sanción millonaria

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Dos meses, ese es el plazo del que dispondrá teóricamente el Reino de España para que los 63 vertederos que no cumplen con la directiva comunitaria de 1999 estén «clausurados, sellados y restaurados». De no hacerse, el caso se llevará ante el Tribunal de Justicia para que este imponga una sanción coercitiva. Así de tajante lo anunciaba este pasado jueves la Comisión Europea al acordar remitir a España un Dictamen Motivado Complementario relativo al procedimiento de infracción de 2006.

En el documento hecho público, la Comisión recordaba que «esta comunicación viene tras la carta de emplazamiento enviada a España en marzo de 2007 y un primer dictamen en octubre de 2008». Desde entonces, nuestro país ha conseguido ganar tiempo al cumplir en parte con los requerimientos de la UE. Pero todo tiene un límite. Y parece que Europa lo da ya por superado en el caso español.

Desde el Ministerio de Medio Ambiente, lo primero que recalcan a ABC es que «son las comunidades autónomas las que tienen las competencias en esa materia y las que tienen que asumir ese esfuerzo. Aunque nominalmente la sanción sea después para España». En cualquier caso, esas mismas fuentes reconocen que «el Ministerio estudia fórmulas de apoyo a las Comunidades Autónomas para acelerar el cierre de esos vertederos».

Otro de los aspectos en los que hace hincapié Medio Ambiente es en el hecho de que «la situación en la que España se encontraba respecto a la aplicación de la directiva comunitaria estaba muy alejada de la normativa. Y aún así se ha avanzado mucho. Incluso en los casos dentro del procedimiento de infracción». Quizá por eso, la percepción de los técnicos del Ministerio es que nos encontramos solo ante «un problema de ritmo de ejecución» que la UE pretendería acelerar definitivamente con el ultimátum lanzado la pasada semana. La sensación es que cuando la UE reciba la documentación con los plazos y proyectos, no habrá sanción.

Plazos complicados

Daniel López Marijuan, responsable de Residuos de Ecologistas en Acción no tiene tan claro que la cuestión vaya a quedar en la enésimo amenaza postergada. «No vamos a cumplir porque no basta con echar tierra encima y poner un vallado alrededor. Eso no implica resolver el problema de los lixiviados y las emisiones de metano, que es un gas de efecto invernadero muy potente. Preparar en los vertederos chimeneas de evacuación de gases y sistemas de recogida de lixiviados es una inversión cuantiosa que no se va solucionar en unos días», asegura.

Castilla y León, con 28, es la que más vertederos tiene pendientes

La realidad es que hay comunidades autónomas que sí tienen opciones de conseguirlo, y otras en las que las dudas son más que razonables. Así, mientras que Andalucía y Baleares solo tienen pendiente un vertedero cada una, Murcia tiene cuatro y Castilla-La Mancha, cinco; otras, como las Islas Canarias o Castilla y León, con 24 y 28, respectivamente, tienen por delante un reto complejo.

Incluso para algunas de las que tienen poca tarea pendiente, la cosa se complica por una mala gestión anterior, como es el caso de Castilla-La Mancha. «Cuando las autoridades europeas instaron en 2006 al sellado de diez vertederos en la región -informa María José Muñoz- solo se sellaron cinco, con el socialista José María Barreda de presidente autonómico. Y ahora, el actual Ejecutivo debe devolver parte de las ayudas recibidas por el Gobierno del PSOE porque los fondos eran finalistas y se sellaron otros vertederos que el Gobierno de Barreda estimó conveniente, pero no los que reclamaba la UE», puntualizan a este diario desde la Consejería de Agricultura y Medio Ambiente.

En el caso de la comunidad de Murcia, la situación es algo más optimista. Encarna Molina, directora general de Medio Ambiente, recalca que de sus cuatro vertederos pendientes, uno -el de Jumilla- ya está prácticamente acabado, y el de Águilas lo estará a lo largo de 2015. Algo más de tiempo necesitarán para los dos restantes, los privados de Abanilla y Santomera, que aunque ya tienen preparados sus proyectos de ejecución, «calculamos que tardarán en torno a los dos años en estar sellados y adaptados. Sabemos que no hemos cumplido los plazos, pero estamos satisfechos del esfuerzo que hemos realizado y esperamos que Europa no sancione a España», dice Molina.

Para Castilla y León, la comunidad de España con más vertederos pendientes de solución, el horizonte es más sombrío. Pero desde la consejería de Fomento y Medio Ambiente insisten en recordar que «hablamos de residuos domésticos, nunca peligrosos. Y debe tenerse en cuenta que Castilla y León es la comunidad autónoma más grande de España e incluso mayor que Portugal o el Benelux. Tenemos 2.248 municipios -de los 8.000 que hay en España- y más de 6.200 entidades locales».

Sustancias contaminantes

Que no sean peligrosos -y así lo reconoce la UE- no quiere decir que estos residuos no sean problemáticos. En un informe sobre impacto ambiental y sobre la salud de los vertederos, Greenpeace asegura que en los residuos calificados de domésticos hay materiales que pueden contener «químicos peligrosos».

Entre ellos estarían los detergentes, las naftalinas, los esmaltes para uñas y los plásticos de uso habitual, que contienen tricloroetileno, benceno, tolueno o cloruro de metileno o de vinilo, que son cancerígenos y capaces de producir mutaciones o malformaciones en el feto y también desórdenes en la sangre, en la piel y los ojos, o afectar al hígado, riñones y pulmones.

Un vertedero es un auténtico reactor químico, dicen los ecologistas

Si hablamos de productos electrónicos, baterías o lámparas fluorescentes, el listado de sustancias peligrosas incluiría también metales como el plomo, cadmio o mercurio, que por la acción combinada de la descomposición de todos los elementos orgánicos que los rodean y las lluvias, terminan produciendo gases y líquidos lixiviados que escapan del vaso.

«Un vertedero es un auténtico reactor químico que a pesar de estar clausurado continúa siendo un peligro durante 30 años, aunque esté paisajísticamente sellado», explica Daniel López, al denunciar que en España se ha abusado de la solución del vertedero para los residuos. «Estamos en el furgón de cola, porque los compromisos de la UE son muy fuertes; para 2030, el 70% de los residuos debería ser reciclado y también el 80% de los envases. Pero la recogida selectiva y el compostaje es la excepción en este país».