La escuela de gladiadores de Turquía cierra sus puertas por falta de visitantes
El actor Russell Crowe en la película «Gladiador» - abc

La escuela de gladiadores de Turquía cierra sus puertas por falta de visitantes

La academia Aspendos, en la región de Antalya, ofrecía espectáculos de lucha y venta de esclavos imitando los de la Roma clásica

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Luchas con espada y tridente, exhibiciones a caballo, ventas de esclavos… Eso era lo que, hasta ahora, ofrecía la Escuela de Gladiadores Aspendos, la única de este tipo en Turquía y una de las pocas del mundo después de la de Roma. Situada en la localidad costera de Serik, en la provincia de Antalya, una de las más turísticas de Turquía, la academia entrenaba a luchadores en las desaparecidas artes bélicas de los gladiadores, y posteriormente mostraba las enseñanzas en espectáculos en los que participaban hasta sesenta figurantes.

«Por supuesto, tenemos preocupaciones comerciales, pero nuestra principal motivación es nuestro amor e interés por la historia», declaraba Ali Akay, gerente de la academia, poco antes de su inauguración. Para ello, se empleó a asesores como el historiador Mehmet Bicioglu, que aconsejó sobre qué aspecto tenía que tener la vestimenta de los gladiadores –hecha a mano expresamente para estos espectáculos-, las armas utilizadas y otros aspectos clásicos.

«Revivimos la tradición romana»

El espectáculo –que se ofrecía los martes y los sábados por la noche- incluía no sólo combates en los que luchaban hasta una docena de gladiadores, sino también un mercado romano en la arena, en el que los visitantes podían comprar souvenirs clásicos. El recinto, con capacidad para ochocientos espectadores, está construido imitando un anfiteatro romano auténtico. «Estamos reviviendo la tradición romana en tierras anatolias», aseguraba Bicioglu.

La iniciativa, sin embargo, no ha tenido un final feliz. El verano pasado, el número de visitantes fue muy inferior al esperado por los organizadores. Este año, las protestas antigubernamentales del pasado junio han provocado un marcado descenso del turismo, lo que ha supuesto la puntilla para esta aventura. Se desconoce la cifra de pérdidas, pero se suponen bastante elevadas: ya antes de la apertura en mayo de 2010, la inversión había superado las 300.000 liras turcas (unos 115.000 euros).

Nadie sabe muy bien por qué la academia no ha logrado despertar el interés de los (a pesar de todo) abundantes turistas. Tal vez el lugar se encuentra demasiado alejado y mal comunicado con los complejos turísticos de Antalya, o será que el tiempo de los gladiadores ha pasado y son pocas las personas interesadas en presenciar un espectáculo semejante. En todo caso, ahora, los antiguos gladiadores, en su mayoría provenientes de las localidades de los alrededores, sobreviven realizando trabajos estacionales durante la temporada turística en Antalya y otras ciudades, según informa el diario «Hürriyet Daily News».