El idioma español, una fuente de riqueza lista para explotar
El turismo idiomático creció en España un 137% entre 2000 y 2007 - ABC

El idioma español, una fuente de riqueza lista para explotar

El Grupo Popular lanza una batería de iniciativas en el Congreso para convertir nuestra lengua en motor de la economía

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Gran Bretaña, Francia y Estados Unidos han convertido su idioma en todo un sector económico que crea riqueza y genera puestos de trabajo a partir de la enseñanza a extranjeros. España, en esta materia, les sigue de lejos y el Grupo Popular ha decidido lanzar toda una batería de iniciativas para convencer al Gobierno de que la enseñanza del idioma puede ser una palanca más que ayude a lograr el ansiado crecimiento económico.

Con este objetivo, el secretario cuarto de la Mesa del Congreso, Teófilo de Luis, abandera una estrategia que tiene como eje impulsar la demanda del español como lengua extranjera en el resto del mundo. Para ello, el portavoz del grupo, Alfonso Alonso, ha registrado en las últimas semanas dos proposiciones no de ley en el Congreso de los Diputados en las que insta al Ejecutivo a adoptar las «medidas necesarias» para actuar en dos frentes.

De un lado, fomentar los convenios de colaboración entre universidades nacionales y extranjeras, para «involucrar» a éstas en la enseñanza de nuestra lengua. Eso sí, «en territorio español». De otro, impulsar el prestigio y la demanda de los Diplomas de Español como Lengua Extranjera (DELE), otorgados por el Instituto Cervantes.

Procesos administrativos

Los populares creen que una vía para conseguirlo es incluir estas titulaciones entre las acreditaciones de conocimiento del idioma exigidas en los procedimientos administrativos, adaptar los contenidos curriculares de estos diplomas «a las necesidades de su demanda» o fomentar la «adecuada formación de profesores de español». No en vano, el problema principal para la expansión de nuestra lengua tanto en la Unión Europea como en la zona de Asia-Pacífico es «la falta de profesorado competente», según De Luis. En esta línea, el Anuario 2012 del Instituto Cervantes subraya que las universidades chinas sólo admiten el 30 por ciento de las solicitudes que reciben para cursar español.

Hasta 83.000 universitarios chinos quisieron aprender nuestro idioma el año pasado, pero sólo 25.000 lo consiguieron. El Alto Comisionado de la Marca España lo tiene claro: «El español es un producto de importancia estratégica», reza su página web.

Según las estimaciones que maneja el Gobierno, unas 495 millones de personas emplean hoy el español entre hispánicos, usuarios y estudiantes. Sólo los alumnos que lo cursan como lengua extranjera ascienden a 18 millones. Y aún más reveladora es la proyección futura de hispanohablantes. Las previsiones oficiales apuntan a que en tres o cuatro generaciones el 10% de la población del mundo hablará español.En 2030, sólo el chino estará por delante del español en número de hablantes de dominio nativo. En 2050 Estados Unidos será el primer país hispanohablante, sostienen lo cálculos.

Casi un millar de estudiantes en 2012

Inmersos en una recesión económica en la que el capital extranjero es el «quid» para retornar al crecimiento, es casi un pecado no exprimir este potencial. De hecho, las cifras anticipan ya la progresión de la demanda. Sin una estructura diseñada para explotar al máximo esta actividad, el turismo idiomático creció un 137% en España entre 2000 y 2007, y los ingresos que arrojó superaron los 460 millones de euros en 2008.

Desde entonces el negocio no ha dejado de crecer a un ritmo anual mínimo del 10%, pese a la contracción que impone la crisis en todos los sectores. Tal es así que en 2012 llegaron a España más de 950.000 turistas por motivo de estudios, un 25% más que en 2011, y gastaron en nuestro país más de dos millones de euros: el 28% más.

Hacer crecer estas cifras es cuestión de iniciativa y apoyo público, combinada con cierta emprenduría. Además de las recetas que proponen los populares en el Congreso, distintos expertos del sector apuntan a las lagunas existentes en la oferta de cursos de español en nuestro país, por ejemplo, en cuanto a menores de edad, mayores de 45 años o clientes con necesidades específicas.

¿Los principales nichos a explotar? Sin duda Estados Unidos donde el crecimiento de la demanda de español es más fuerte, aunque sin desdeñar Europa. Tampoco hay que olvidar, recomiendan los expertos, a naciones emergentes como China, India o Brasil. Y ponen el acento en los beneficios de esta actividad: la estancia media del turista idiomático es superior y viene acompañada de un amplio gasto en alojamiento, restauración, alquiler de coches, ocio...