Los sospechosos a los que se les niega el sueño son más propensos a firmar una confesión falsa
Los sospechosos a los que se les niega el sueño son más propensos a firmar una confesión falsa - WIKIPEDIA
PRIVACIÓN DEL SUEÑO

¿Quiere obtener una confesión sincera? Primero deje dormir al ‘sospechoso’

La probabilidad de reconocer un acto no cometido es 4,5 veces mayor cuando la persona ha sido privada de un necesario descanso

MADRIDActualizado:

Las fuerzas de seguridad, ya sean civiles o militares, de los países democráticos del mundo utilizan distintas técnicas ‘legales’ para interrogar a los sospechosos de una práctica delictiva. Unas técnicas entre las que se encuentra la privación del sueño, ciertamente común en todas las partes del planeta. Y es que, cuando menos teóricamente, la negación del necesario descanso acaba minando la resistencia del sospechoso a confesar sus actos. Pero como muestra un estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Michigan (EE.UU.), el resultado es contraproducente.

Concretamente, y comparados frente a aquellos a los que se ha permitido dormir ocho horas durante la noche anterior, los sospechosos que son privados del sueño tienen una probabilidad hasta 4,5 veces superior de acabar firmando una confesión falsa.

Como explica Kimberly M. Fenn, directora de esta investigación publicada en la revista « Proceedings of the National Academy of Sciences», «nuestro estudio ofrece la primera evidencia directa de que la privación del sueño aumenta las probabilidades de que una persona confiese haber hecho algo que nunca hizo. Por tanto, es un primer paso, aun crucial, hacia el entendimiento del papel que juega la privación del sueño en las confesiones falsas. Y asimismo, genera cuestiones muy complejas sobre el uso de esta técnica en el interrogatorio de sospechosos culpables e inocentes».

Reconocer los actos no cometidos

En el estudio, un total de 88 participantes voluntarios completaron distintas pruebas cognitivas y trabajos en el ordenador durante un período de ocho semanas. Todos los participantes, además de ser monitorizados sin su consentimiento, fueron informados de que no podían pulsar la tecla ‘Esc’ –‘Escape’– porque ‘podía causar la pérdida de datos valiosos en el ordenador’.

En el último día del estudio se permitió a la mitad de los participantes dormir durante un período de ocho horas. Sin embargo, la otra mitad fue obligada a permanecer despierta toda la noche.

La privación del sueño aumenta las probabilidades de que una persona confiese haber hecho algo que nunca hizo
Kimberly Fenn

Concluidas las ocho semanas, y como paso previo a dejar el laboratorio, los participantes recibieron un informe en el que se recogía el resultado de su trabajo en el ordenador y, asimismo, se les atribuía haber presionado la tecla ‘Esc’ al menos una vez. Todo ello a pesar de que ninguno había llegado a tocar la tecla ¿Y que tenían que hacer los participantes? Pues para salir, solo tenían que firmar su conformidad con el informe, especialmente la casilla en el que se les acusaba de haber pulsado la tecla prohibida.

¡Quiero dormir!

Los resultados mostraron cómo el 18% de los participantes a los que se les había permitido dormir las ocho horas firmaron confesión. Un porcentaje que, por su parte, fue de hasta un 50% en el grupo de sujetos privados de sueño.

Es más; la privación de descanso tuvo un efecto mayor sobre aquellos participantes que obtuvieron una peor puntuación en el Test de Reflexión Cognitiva para la evaluación de la inteligencia. Y es cuando menores fueron los resultados, mayores fueron las probabilidades de que el sujeto firmara la falsa confesión.

Por tanto, y con objeto de reducir las probabilidades de una falsa confesión, los autores recomiendan que los sospechosos cumplimenten un test para determinar su nivel de descanso antes del interrogatorio.

Como concluye Kimberly Fenn, «admitir lo que no se ha hecho puede tener consecuencias desastrosas en un sistema legal ya salpicado por errores judiciales. Esperamos que nuestro estudio sea el primero de muchos para identificar los factores asociados al sueño que influyen en los procesos marcados por una falsa confesión».

En definitiva, si quiere obtener una confesión sincera, deje dormir a su ‘sospechoso’ antes de someterle a sus preguntas.