Prueba del VIH en Tegucigalpa (Honduras), este 1 de diciembre
Prueba del VIH en Tegucigalpa (Honduras), este 1 de diciembre - EFE

Investigadores españoles tratan de frenar el agotamiento del sistema inmune causado por el VIH

Trabajan en un tratamiento en el que se despiertan a algunas células defensoras a través de anticuerpos

MADRIDActualizado:

Un equipo del Grupo de Biología de la Infección Pompeu Fabra de Barcelona trabaja en el desarrollo de una inmunoterapia centrada en las células T reguladoras para contrarrestar el agotamiento del sistema inmune y mejorar el tratamiento del VIH, según un artículo publicado en la revista « PLOS Pathogens».

El sistema inmunitario humano está formado por una compleja red de reguladores positivos y negativos que coordinan la respuesta ante amenazas patógenas. Un individuo recién infectado por VIH desarrolla una respuesta inmune evitando la expansión del virus.

A la vez, explican los autores, las llamadas células T reguladoras mantienen la respuesta de las células T efectoras bajo control para evitar que estas células inmunitarias dañen los órganos y tejidos del individuo.

A medida que la infección avanza y se evidencia que el virus no será eliminado, muchas de las células T efectoras se «duermen» mediante un mecanismo llamado agotamiento. La vía PD-1/PD-L1 es uno de los componentes principales en el agotamiento de las células T, y el bloqueo «ex vivo» de esta vía comporta una respuesta mejorada de las células T que los investigadores esperan que suponga una mejora en el tratamiento.

Puesto que la vía de comunicación celular PD-1/PD-L1 está presente tanto en las células efectoras como las reguladoras, el grupo liderado por Andreas Meyerhans decidió investigar qué le ocurría al balance entre células efectoras y reguladoras al bloquearla.

En colaboración con investigadores clínicos de los hospitales Clínic y del Mar de Barcelona, los investigadores aislaron células sanguíneas de individuos afectados por VIH y se observó su respuesta tras ser despertadas mediante anticuerpos anti-PD-L1. Tanto las células efectoras como las reguladoras despertaron, pero el grado en el que lo hacían dependía de la carga vírica de los individuos.

Mejor en los pacientes bajo control

«En aquellos individuos cuya infección estaba bajo control médico y que mostraban por tanto pocos virus en sangre, se multiplicaba el número de células T efectoras», explica Cristina Peligero, primera autora del estudio.

Sin embargo, en muestras en las que el virus no está controlado médicamente, las células T reguladoras se multiplicaban mucho, «provocando una mayor expansión del virus y dando lugar a un efecto perjudicial», ha añadido.

Estas observaciones pueden tener consecuencias muy importantes a la hora de utilizar estos anticuerpos como tratamiento. Solo los pacientes de VIH que estén bajo tratamiento médico obtendrán una mejora en su respuesta inmune antiviral.

Ya se han diseñado pruebas con anticuerpos anti-PD-L1 para combatir las infecciones crónicas del virus y también han empezado a usarse para atacar el cáncer. Así, el trabajo del grupo de Meyerhans destapa un nuevo elemento a tener en cuenta: las células T reguladoras.