Bale, James, Benzema y Cristiano celebran el tanto del luso - reuters
liga bbva | sexta jornada

La pegada del Madrid aniquila a un gran Villarreal

Tercera victoria consecutiva de los blancos en un irregular partido de los de Ancelotti (0-2). Marcaron Modric y Cristiano. Casillas dejó la puerta a cero. Los de Marcelino merecieron mucho más

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Resulta complicado pensar en abril y mayo y ver a este Madrid 2.0 de Ancelotti levantando el título de Liga o la Undécima con el tan exitoso 4-3-3 de Carleto que tantos réditos dio la pasada temporada. Entonces, aquel equipo tan atrevido y ofensivo no se partía en el 75 por ciento de culpa por Di María, incansable futbolista de ida y vuelta que valía por dos (y hasta tres); y en el otro 25 por ciento por Xabi Alonso, futbolista de sublime colocación y dominio de la situación. Para ocupar el vacío del tolosarra, el gran Illarra (con Kroos a su lado liberado del trabajo sucio), de este principio de temporada parece ser más que suficiente. En cambio, James no es ni podrá ser nunca Di María. El colombiano es generoso en el esfuerzo como nunca en su carrera, pero no tiene el recorrido ni el amplio deposito de gasolina del «Fideo». Su clase y categoría es incuestionable, pero todo apunta a que llegará a febrero con la lengua fuera y la botella de oxígeno como inseparable «animal» de compañía. La BBC sigue sin mostrar ni un ademán de ayuda en tareas defensivas y con solo siete trabajando cuando el contrario tiene el balón, es complicado pensar en algo más allá que unos cuartos de final de Champions o un segundo puesto en Liga. Está claro que sacrificar el tridente ofensivo no debe ser plato de buen gusto para Ancelotti, pero el futuro será más blanco que gris oscuro con el 4-4-2 y Benzema en el banquillo como jugador número doce. (Narración y estadísticas)

Ante el Villarreal, el Madrid se llevó tres puntos de los que al final de temporada valen doble, pero el equipo recibió muchísimas ocasiones de gol, bastantes más de las que crearon y eso es pan para hoy y hambre para mañana. Afortunadamente para los de Ancelotti, el punto de mira de los atacantes del conjunto castellonense estaba en la avioneta que pasó por El Madrigal pidiendo el regreso de Ronaldo al United. Ese pequeño gran detalle y el mejor Casillas del curso obraron el milagro de dejar la portería a cero por segunda vez en la temporada. Aleluya.

En cambio, en la portería de enfrente, eran Cristiano, Bale, Benzema, James o Modric los que perturbaban la tranquilidad de Asenjo. Otro rollo. Todo lo que fallaron Vietto, Uche, Cani y Moi lo metieron los de blanco sin mucho sudor. Luka, con un un trallazo desde la frontal, y Ronaldo, culminando con un pase a la red una fantástica contra de James y Benzema, superlativo en el recorte a Víctor Ruiz, hundieron al submarino antes del descanso. Por cierto, el gol del luso es su décimo tanto en Liga y el octavo en los últimos siete días. Jordan estará muy orgulloso.

Segundo tiempo insípido

El excesivo castigo a los hombres de Marcelino tras cuarenta y cinco minutos primorosos fue demasiada losa para un Villarreal con más fe que juego en el segundo acto. El técnico del conjunto amarillo estuvo rápido y le dio frescura a su equipo con los tempraneros cambios de los hermanos Dos Santos, Gio y Jonatan, y Espinosa, pero ya no era cuestión de piernas, sino de fatiga mental. Las (buenas) ideas de los castellonenses comenzaron a caer a cuentagotas y el Madrid se dedicó a dejar pasar los minutos sin pena ni gloria como si aquella batalla ya no fuera con ellos. Ningún tiro, ni entre palos ni fuera de ellos sumaron los blancos en la segunda mitad. Viene otra semana cargada de trabajo y kilómetros con viaje de Champions a Sofía y el Athletic en el Bernabéu. No hay que regalar esfuerzos y, mientras tanto, de tres en tres se piensa con más tranquilidad lo del sistema. Hay veces que ganar tiempo tiene tanto o más valor que seguir sumando. Y Carleto lo sabe.