El contrapunto

El «proceso» ganador es la demolición de España

El 26-M tenemos la oportunidad de presentar resistencia allá donde todavía es posible

Isabel San Sebastián
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Rodríguez Zapatero fue el primero en emplear la palabreja de marras otorgándole su significado actual, para referirse a sus conversaciones con ETA. «Proceso» era un eufemismo mucho más conveniente que «negociación», por tratarse de un término vago, ajeno al contexto político, que evitaba concretar la contrapartida inherente a todo pacto acordado entre dos partes (el Gobierno y una banda terrorista) y permitía mantener el discurso oficial dentro de límites democráticamente aceptables. Desde entonces, cualquier cuestión inconfesable, vergonzante o simplemente incómoda para sus protagonistas se denomina «proceso»; desde el intento de golpe de Estado secesionista perpetrado en Cataluña hasta la moción de censura que acabó con un bolso ocupando el lugar de Mariano Rajoy y nos ha traído hasta donde estamos.

Isabel San SebastiánIsabel San SebastiánArticulista de OpiniónIsabel San Sebastián