Imagen de archivo de la Catedral de la Almudena, Madrid
Imagen de archivo de la Catedral de la Almudena, Madrid - IGNACIO GIL

El fantasma de la izquierda contra la iglesia

Actualizado:

La decisión del Ministerio de Justicia de elaborar el listado de bienes inmatriculados o inscritos en el Registro de la Propiedad por la Iglesia Católica, para abrir un proceso masivo de reclamaciones judiciales contra ella, si no de posibles enajenaciones a cargo del Estado, supone un escalón más en la obsesiva estigmatización de esta institución por parte de la izquierda en España. En el fondo de esta decisión subyace una suerte de intento encubierto de expoliación de una institución como la Iglesia, con capacidad acreditada para actuar en interés público, y sin la cual muchos de los bienes culturales, históricos y artísticos estarían condenados a una decadencia inasumible y empobrecedora, dada la inacción de los poderes públicos. De hecho, la Iglesia contribuye de modo decisivo al mantenimiento de esos bienes inmatriculados, cuya propiedad no supone ningún privilegio abusivo e impropio, como siempre sugiere la izquierda.

De hecho, esta decisión del Gobierno de Pedro Sánchez no es sino el origen de un nuevo planteamiento sectario, ideologizado y fracturador -en paralelo a la memoria histórica- aventado por los eternos fantasmas de la izquierda más anticlerical. En cierto modo, emerge de nuevo un ánimo persecutorio que también apunta en el futuro a ser recaudatorio, dada la intención de algunas instituciones dirigidas por el PSOE y Podemos de exigir a la Iglesia el pago del IBI, del que está exenta por la amplísima acción social que desempeña a favor de los más desfavorecidos. Pretender dibujar a la Iglesia como si fuera una privilegiada y oscura agencia inmobiliaria es una injusticia y una muestra de intolerancia diseñada por el PSOE para ganar votos de la extrema izquierda más rencorosa.