Christian Bale, como Moisés, en una imagen de «Exodus: Dioses y reyes»
Christian Bale, como Moisés, en una imagen de «Exodus: Dioses y reyes»
entrevista

Christian Bale («Exodus»): «No intento competir con Charlton Heston»

«Uno de los hombres más desafiantes, complejos, decididos, huidizos, turbulentos y apasionados», define a Moisés

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Christian Bale luce melena y barba, a juego con su camisa negra, herencia de su paso por « Exodus: Dioses y reyes», donde encarna a Moisés, figura legendaria por liberar a los hebreos del yugo de los egipcios. Antes de conceder esta entrevista a ABC en un céntrico hotel madrileño, pide un café con poca leche, desconocedor del término «cortado», y explica que ha dormido poco por culpa del jet lag. El ganador de un Oscar por « The fighter», inmerso en una intensa promoción de la última película de Ridley Scott, se lanza sin esperar a la cafeína a explicar lo que supone encarnar un personaje histórico y tan icónico.

[ Crítica de «Exodus» de Oti Rodríguez Marchante]

«Supuso tanto una presión añadida como un desafío», explica. «Pero fue una presión buena, la disfruté. Moisés es un profeta muy querido, la gente tiene opiniones muy firmes sobre cómo debería ser interpretado. Escuché todas esas opiniones antes de forjar mis propias ideas, basadas en mi investigación». Una búsqueda tan heterogénea que, más allá de las referencias obvias (el propio guión y el Antiguo Testamento), incluyó « La vida de Brian», de los Monty Phyton, y « La loca historia del mundo», de Mel Brooks.

En el imaginario colectivo, Moisés, en el cine, tiene los rasgos de Charlton Heston, el actor que le dio vida en « Los diez mandamientos», el inolvidable clásico de Cecil B. DeMille. «No intentas competir con Charlton Heston. Él hace lo que hace extremadamente bien», rehúye Bale cualquier comparación. «En nuestro caso», añade el actor galés, «quisimos que fuera un ser humano excepcional, que consigue superar las tentaciones que nos rodean a todos. Alguien que no tiene el poder de saber que se convertirá en un profeta, que va a tener éxito. Quisimos hacer una película donde no hubiera esa seguridad».

«Desafiante y complejo»

En los últimos meses Bale ha acaparado titulares por rechazar, hasta en dos ocasiones, el personaje de Steve Jobs en la cinta biográfica que se rodará a partir del guión de Aaron Sorkin. También por sugerir que había sentido cierto vacío, y hasta envidia, cuando supo que Ben Affleck recogería su testigo en el rol de Batman. Parece pertinente preguntarle qué le lleva a escoger o rechazar según qué papeles, empezando por el que Scott le brinda en «Exodus». «Encontré en Moisés uno de los hombres más desafiantes, complejos, decididos, huidizos, turbulentos y apasionados sobre los que he leído jamás», enumera.

Asegura que siempre tiene en cuenta quién dirige los proyectos que le llegan en la misma medida en que evalúa los guiones que recibe. «Siempre hago algo que es una gran prueba. Leo el guión, y puede que me fascine, pero lo dejo a un lado. Y si una semana después sigo pensando en ello, digo: “Vale, quiero hacer esto”. Con otros, por alguna razón, están muy bien escritos pero después de dos días olvido que los he leído. Y me doy cuenta de que no me va a interesar durante dos o tres meses de rodaje».

¿Moisés o Papá Noel?

En el caso de este filme, pese a su voluntad de acometerlo, surgió un contratiempo... de peso. Famoso por sus espectaculares transformaciones, que le llevan a perder o ganar hasta 30 kilos, esta tendencia le pudo haber costado un disgusto. «Desafortunadamente venía de rodar “ La gran estafa americana”, donde tenía la barriga de tres hombres. Y después me afeité la cabeza por completo. Ridley Scott me miró y dijo muy despacio: “Tienes el pelo muy corto, ¿no?”. Pero vi que miraba mi barriga y pensaba: “Cómo va este hombre a interpretar a Moisés, se parece más a Papá Noel”». Bale, obviamente, se puso a tono, aunque asegura que Moisés no le supuso un gran cambio a nivel físico.

Para el veterano director inglés, autor de obras imperecederas como « Blade Runner» y « Alien», Bale solo tiene piropos. «La energía de Ridley Scott es contagiosa, es maravillosa. Tiene 20 veces la energía que tengo yo», afirma sin rodeos. Ensalza especialmente su forma de trabajar: «Con él no estás sentado esperando durante horas, dando vueltas a las cosas. Es un artista, como un pintor. Dibujaba y me explicaba la secuencia en la arena, con un palo, o en un papel. Y eso, unido a su pragmatismo nato y a su trayectoria. Puede hacer una película como esta en la mitad de tiempo que el resto de directores», cierra sus elogios.

Para Bale, Moisés es todavía un personaje que el público demanda. «Claramente, mucha gente tiene una necesidad, mucha gente ve a Moisés como el profeta más importante. Pero incluso para gente que no es religiosa es una historia muy humana, y solo por este motivo, fascinante», asegura. Preguntado por los paralelismos entre el hombre que liberó el éxodo hebreo y el líder de un reparto, el actor suelta una carcajada. «No, estás a cargo de ti mismo, no de los demás». Y no anticipa por dónde transcurrirá su carrera: «Ni idea, ahora mismo solo quiero pasar tiempo con mi familia».