¿Cómo están dañando las ratas los arrecifes de coral?
¿Cómo están dañando las ratas los arrecifes de coral? - ARC

¿Cómo están dañando las ratas los arrecifes de coral?

Un estudio en distintas islas del océano Índico ha descubierto esta coyuntura, hasta ahora inadvertida por los científicos

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El control de ratas debe considerarse una prioridad de conservación urgente en muchas islas tropicales alejadas para proteger los arrecifes de coral vulnerables, según un equipo internacional de científicos. Su investigación ha confirmado que las ratas invasoras diezman las poblaciones de aves marinas, con consecuencias previamente desconocidas para los extensos arrecifes de coral que rodean y protegen estas islas.

Se estima que los depredadores invasores como las ratas, que se alimentan de huevos de aves, pollos e incluso aves adultas, diezmaron las poblaciones de aves marinas en el 90% de los grupos de islas templadas y tropicales del mundo, pero hasta ahora su impacto en los arrecifes de coral circundantes no se conocía. El estudio, publicado recientemente en la revista Nature, examinó los ecosistemas tropicales en los atolones del norte del archipiélago de Chagos (océano Índico) para descubrir cómo las ratas han impactado en los arrecifes circundantes.

«Las aves marinas son cruciales para este tipo de islas porque pueden volar a áreas altamente productivas de mar abierto para alimentarse. Luego, regresan a sus hogares insulares donde se posan y se reproducen, depositando guano -o excremento de pájaro- en el suelo. Este guano es rico en nutrientes, nitrógeno y fósforo. Hasta ahora, no sabíamos hasta qué punto esto marcaba una diferencia para los arrecifes de coral adyacentes», explica Nick Graham, de la Universidad de Lancaster, Reino Unido.

Las ratas han diezmado las poblaciones de aves marinas en el 90% de las islas templadas y tropicales

Un conjunto extraordinario de islas tropicales remotas en el océano Índico central, las islas Chagos proporcionaron un entorno perfecto de «laboratorio», ya que algunas islas están libres de ratas, mientras que otras están infestadas de ratas negras, que se cree que se introdujeron a fines de 1700 y principios de 1800. Este contexto inusual permitió a los investigadores realizar un estudio único a gran escala que comparaba directamente los ecosistemas de arrecifes alrededor de estos dos tipos de islas.

Examinando muestras de suelo, algas y contando números de peces cerca de las seis islas libres de ratas y seis ratas infestadas de ratas, los científicos descubrieron evidencia de daño ecológico severo causado por las ratas, que se extendía más allá de las islas y hacia el mar.

Comunidades biológicas

Las islas libres de ratas tenían significativamente más vida de aves marinas y nitrógeno en sus suelos, y este nitrógeno incrementado se abrió camino hacia el mar, beneficiando a las algas y los peces en los arrecifes de coral adyacentes. La vida de los peces adyacentes a las islas libres de ratas fue mucho más abundante, con una masa de peces estimada en un 50% más elevada.

El equipo también descubrió que el pastoreo de algas -una función importante en la que los peces consumen algas y coral muerto, proporcionando una base estable para el crecimiento de nuevos corales- era 3,2 veces mayor en las islas libres de ratas. «Estos resultados no solo muestran el efecto dramático que las ratas pueden tener en la composición de las comunidades biológicas, sino también en la forma en que estos ecosistemas vulnerables funcionan», comenta Andrew Hoey, coautor del trabajo, del Centro de Excelencia ARC para el Estudio de Arrecifes, en Australia.

«Críticamente, las reducciones en dos funciones clave del ecosistema (pastoreo y bioerosión) probablemente comprometerán la capacidad de estos arrecifes para recuperarse de futuros disturbios», añade el experto.

La masa de peces adyacentes a las islas libres de ratas es un 50% más elevada

«Los resultados de este estudio son claros. La erradicación de ratas debería ser una prioridad de conservación en las islas oceánicas. Deshacerse de las ratas podría beneficiar a los ecosistemas terrestres y mejorar la productividad y el funcionamiento de los arrecifes de coral mediante el restablecimiento de los nutrientes derivados de las aves marinas de grandes áreas del océano. Podría inclinar la balanza para la supervivencia futura de estos arrecifes y sus ecosistemas», concluyen ambos.