Primera multa de un radar veloláser: 600 euros por ir a 101 km/h en una zona limitada a 50

Estos aparatos son capaces de diferenciar los vehículos ligeros de aquellos pesados, con lo que se podrían establecer multas y distintas responsabilidades, según el tipo de vehículo infractor

MADRIDActualizado:

Tras la polémica instalación de los pequeños radares «Veloláser», y su período de pruenas inicial, estos dispositivos han comenzado ya a registrar y enviar las sanciones correspondientes a los vehículos que ha camptado cometiendo alguna infracción. La primera de las multas fue impuesta a un conductor que circulaba por una carretera en Coruña con un Skoda Octavia a 101 km/h en una zona limitada a 50 km/h, por lo que se considera una infracción muy grave y conlleva una sanción económica de 600 euros, además de la retirada de seis puntos del carné, según informan desde Autofácil.

Foto facilitada por Autofácil
Foto facilitada por Autofácil

Los temidos Veloláser –los pequeños radares móviles que entraron en funcionamiento en período de pruebas en las carreteras españolas en el mes de marzo– y su puesta en marcha resultó bastante polémica, porque según Pyramid Consulting y la red social SocialDrive, estos cinemómetros no funcionarían bien ni con lluvia ni a temperaturas superiores a los 30 grados.

El Veloláser es un dispositivo compacto, inalámbrico y fácil de camuflar en las vías por su pequeño tamaño. Es capaz de medir velocidades de hasta 250 km/h. Otra de las características de los Veloláser es que son capaces de diferenciar los vehículos ligeros de aquellos pesados, con lo que se podrían establecer multas y distintas responsabilidades, según el tipo de vehículo infractor.

Al tratarse de un aparato portátil y de fácil manejo, se puede manejar desde el teléfono móvil con conexión a Internet, además de wi-fi. El aparato puede transferir en tiempo real la infracción a cualquier otro agente que se encuentre en mejor posición para parar y multar al infractor. [Pincha aquí para saber la ubicación de los radares]

Fueron puestos en marcha por la Guardia Civil el pasado 23 de marzo. La fecha no fue elegida al azar, sino que se hizo coincidir con el inicio de la operación salida de Semana Santa. Los aparatos, de tamaño reducido lo cual garantizaría el factor sorpresa, costaron un total de 860.310 euros, es decir, 14.338 euros por cada uno de los 60 aparatos comprados.