La mayoría de los conductores confía en remedios caseros para no dar positivo por alcohol

Los trucos más populares son comer un caramelo de menta antes de soplar, tomar dos claras de huevo antes de beber, o chupar granos café

MADRIDActualizado:

La legislación española impone sanciones muy severas para las personas que conduzcan bajo los efectos del alcohol o las drogas. Se puede considerar como una sanción administrativa e incluso como un ilícito penal. La simple detección de drogas en el organismo, que deriva en una sanción independientemente del grado o el nivel de consumo o del tipo de droga, podría conllevar un ilícito penal.

Pese a ello, fin de semana tras fin de semana son muchos los conductores que se arriesgtan, no soolo ar ecibir una multa sino a tener un accidente mortal. Según el último informe de 2cilindros.com, existe un gran desconocimiento acerca de la tasa de alcoholemia máxima permitida, y muchos conductores recurren a supuestos trucos caseros con la intención de no dar positivo en un control.

Esta productora ha llevado a cabo un estudio con más de 12.000 participantes, que ha puesto de manifiesto la ingente cantidad de conductores que creen en la eficacia de los mitos urbanos para "no dar positivo" en los controles, así como la cantidad de dudas que todavía suscita el límite de alcohol en sangre bajo el que está permitido ponerse al volante. Lo más llamativo, sin embargo, es la falta de preocupación que muestra la investigación.

En concreto son más del 35% de los conductores los que confían en la efectividad de métodos tan cuestionables como meterse un caramelo de menta en la boca antes de soplar, tomar dos claras de huevo antes de beber, chupar granos café, masticar césped y similares. Ahora bien, el truco por excelencia en el que más creen los conductores es el de esperar una o dos horas antes de volver a conducir. Y nada más lejos; porque esto tampoco funciona. Ni tampoco mascar chicle, tomarse un caramelo o ponerse a correr para sudar.

También hay productos y remedios que se comercializan con tal fin pero que, sin embargo, carecen de efecto. Además, cuanto más joven es el conductor, más extendida está la creencia; y lo mismo ocurre con el nivel de estudios; aunque hay de todo, por supuesto. Teniendo en cuenta que los accidentes de tráfico con automovilistas que conducían bajo los efectos del alcohol se han disparado este año, y que esta sustancia es la primera causa de accidentes mortales en nuestro país, parece que deberíamos reflexionar.

Pero la ignorancia va incluso más allá de estas creencias populares, porque según 2cilindros, hasta 7 de cada 10 conductores no pasarían el examen teórico de conducir. Lo más curioso es que hasta el 90% cree que aprobaría sin problemas. Una autopercepción muy peligrosa que podría llevarles a tener comportamientos de riesgo al volante. De hecho es esta responsabilidad la que trata de evidenciar 2cilindros.com, que precisamente se encuentra tras el desarrollo de juegos como El juego de la Conducción Segura (Ecodriver). Se trata de un reto interactivo en el que el usuario debe elegir la respuesta correcta a distintas preguntas sobre seguridad vial y, en función de su lo contestado, su personaje sufre unas consecuencias u otras.

Una manera muy gráfica de mostrar qué podría pasar y un método que puede aplicarse desde el aprendizaje inicial e incluso para reforzar conocimientos a aquellos conductores que necesiten reciclarse de una manera amena. De hecho, los resultados del informe también indican que los conductores aficionados a los videojuegos son los mejores.

Y no nos estamos refiriendo únicamente a los que tienen que ver con la conducción, sino que resultan útiles los de acción y en definitiva todos aquellos que implican mantener la atención y contribuyen a mejorar la coordinación visiomotriz. Algo que, además, vuelve mucho más interesante el contenido e incrementa hasta un 80% el recuerdo de los alumnos en términos más generales.

Por otra parte, la tecnología todavía tiene mucho que ofrecer pues, por ejemplo, pueden incluso emplearse gafas de realidad virtual que embeben al alumno y conductor en una situación y le permiten reaccionar de forma práctica, sin por eso ponerle en peligro (ni tampoco al resto de conductores de la vía).