¿Estás pensando en comprar un coche de segunda mano? Comprueba que el cuentakilómetros no esté trucado

Es más habitual de lo que creemos encontrar vehículos con los velocímetros manipulados, sobre todo, en países extranjeros

MadridActualizado:

Más de 120 afectados, muchos de ellos sevillanos, es el último balance que ha dejado la estafa más frecuente dentro del mundo del motor y de la compra-venta de vehículos de ocasión, el del trucaje de los cuentakilómetros. Un fraude que genera millonarios beneficios pero que a cambio tiene un coste penal muy leve. Ambas circunstancias determinan que este tipo de engaño, al que más se exponen los compradores de un vehículo de segunda mano, no tenga freno, ni tampoco fronteras.

Un informe del RACC (publicado en el año 2014) cifraba en 343 millones de euros el volumen de lo que se puede llegar a estafar en España. Desde entonces la situación no ha mejorado como demuestra la preocupación a nivel europeo que existe con la incidencia de esta estafa, ya que el riesgo de trucaje aumenta, sobre todo, si el coche se compra en otro país.

Es una práctica prohibida pero más habitual de lo que uno podría pensar. Y cuando las autoridades actúan llama la atención la cantidad de gente que se encuentra inmersa. En una de las últimas macrooperación (realizada en el mes de enero), más de 100 personas se vieron afectadas por esta práctica. Y 200 personas también fueron imputadas en octubre de 2018. Cifras que se repiten constantemente.

Por este motivo, desde Cosas de coches nos señalan algunos de los «chivatos» que tiene el coche y que nos pueden alertar (o indicar claramente) que nos están intentando engañar con el cuentakilómetros del coche de segunda mano y así evitarlo.

1. Documentación oficial

Llega el momento de sacar la lupa, aunque en primer lugar habría que hacerlo sobre la documentación oficial. Comprueba el permiso de circulación y las cifras que se han expuesto en las últimas fichas de la ITV, las facturas del taller (se suelen incluir los kilómetros), el libro de revisiones o, incluso, si ya se ha vendido antes en el mercado de ocasión la cifra que tenía entonces.

Si, aun así desconfías, pide un informe a la DGT (incluye mucha información útil como si tiene multas pendientes no solo el recorrido) y ahí te deberían indicar los kilómetros recorridos según el rastro que ha ido dejando al ser atendido en talleres y centros de ITV. Su precio es de 8,30 euros.

2. Estado del vehículo

El uso del coche se deja notar en diferentes partes del vehículo. Las ruedas, los frenos o el aceite del coche son elementos que se suelen sustituir cada cierto tiempo. Así, fíjate bien en el estado del volante, la empuñadura de la caja de cambios, los botones del salpicadero o los asientos. Todos deben tener un desgaste acorde al recorrido realizado.

Y, si el vendedor insiste en que el vehículo ha tenido un recorrido inferior al que te parece, desconfía igualmente ese desgaste podría no ser normal por lo que indican que el vehículo no se habría tratado de forma correcta.

3. Mecánica

Unos ojos inexpertos podrían no darse cuenta de algunos chivatos mecánicos, por lo que sería más que recomendable acudir un taller para que revisen el vehículo de arriba abajo. Si el propietario se resiste a esta revisión, desiste de su compra. Así, directamente.

Aun así, nosotros podemos comprobar los ruidos del motor (posible problema de cilindros), si el selector de marchas rasca al cambiar (fallo en la caja de cambios los discos de la caja de cambios), si el coche se inclina demasiado en las curvas (desgaste de los amortiguadores) o si los pedales exigen demasiado recorrido al pisarlos. Todos esos son detalles que indican que al coche se le ha dado mucho uso que podría ser superior al que muestra el cuentakilómetros.

4. Centralita

La última de las recomendaciones es la de conectar el coche a una máquina de diagnosis mediante la conexión OBD y entrar en la centralita. Esta puede decir si se ha manipulado, o se ha intentado manipular. Y el dato del kilometraje real.

Y, aunque el visor mecánico sí que se puede llegar a cambiar con relativa facilidad, el de la centralidad es prácticamente imposible, entre otros motivos porque las marcas tienden a guardar este dato por duplicado y en varios sitios, hay marcas que incluso lo almacenan en la llave de apertura y contacto.