El diésel consume menos, pero el coche suele ser más caro
El diésel consume menos, pero el coche suele ser más caro - abc.es

Cómo acertar al elegir un coche diésel o gasolina

En España las ventas de coches con motor diésel suponen el 65% del total, pero pocas de estas ventas han supuesto un ahorro para sus propietarios

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Uno de los primeros dilemas que nos planteamos cuando vamos a comprar un coche es si será diésel o gasolina. Y la respuesta puede ser muy sencilla o muy difícil.

Hace años, tras la primera crisis del petróleo de 1973 y un poco más tarde cuando empezamos a tomar conciencia medioambiental, el diésel tomó ventaja porque a menores consumos menores emisiones. Además, el diésel, por su composición y fiscalidad ha resultado siempre más barato.

Entonces todos los constructores iniciaron una carrera por mejorar los motores diésel y con la llegada de los turbos éstos redujeron sus consumos a cifras en algunos casos irrisorias, mejoraron sus reacciones y la calidad de rodadura aumento tanto que han llegado a comportarse casi como los gasolina. Pero todo este impulso supuso un incremento del precio respecto de los motores de gasolina que no siempre se compensa.

En España las ventas de coches con motor diésel suponen el 65% del total, pero cabe preguntarse cuántas de estas ventas han supuesto un ahorro para sus propietarios.

Seguramente muy pocas. Aunque es verdad que los motores diésel consumen menos que los de gasolina y eso se nota en el momento en que debemos repostar, el aumento del precio a la hora de la compra es tan superior que hay que echar algunas cuentas para ver si realmente la compra del diésel nos conviene.

Como podemos leer en estas mismas páginas, para que la compra de un diésel compense se han de hacer muchos kilómetros y si no se hacen, nos hemos equivocado.

Por eso deberíamos tener en cuenta qué uso le vamos a dar a nuestro coche. Los últimos estudios hablan de que el 80% de los ciudadanos europeos no hacemos más de 50 kilómetros diarios y eso nos lleva, con la cuenta de la vieja, a saber que la gran mayoría no hacemos más de 15.000 kilómetros al año. Así que si echamos cuentas en la mayoría de los casos y pensando en que un diésel suele costar alrededor de 2.000 o 3.000 euros más que si equivalente de gasolina con la misma potencia, tendríamos que recorrer alrededor de 20.000 kilómetros como mínimo para compensar ese coste extra.

Fórmula para calcular los kilómetros de amortización
Fórmula para calcular los kilómetros de amortización

Entonces, ¿qué debemos tener en cuanta antes de comprar el coche?

En principio tendríamos que tener en cuenta qué uso vamos a hacer del coche, si lo vamos a utilizar en ciudad y sólo un par de veces al año vamos a realizar un gran viaje. Si únicamente vamos a usarlo para llevar a los niños al colegio e ir al trabajo en la misma zona o somos representantes de una empresa y debemos viajar todos los días.

Como ya hemos comentado los motores diésel han mejorado mucho pero su evolución está llegando al límite y por otro lado se ha visto que emiten unas partículas de NOx que son más nocivas aún que las de CO2. Además, por esa sofisticación a la que han llegado los diésel, su mantenimiento suele ser más caro y el coste del seguro al tener un precio de partida más alto también más caro.

La evolución de los motores de gasolina por otro lado ha sido muy importante y se han hecho algunas modificaciones significativas, también gracias a los turbo. Una de las palabras que más suenan últimamente si hablamos de coches es la del “downsizing”. Es decir, la reducción del tamaño del motor para conseguir unos consumos menores pero añadiéndoles un turbo que aumente la potencia cuando sea necesario. Con lo que los últimos motores de gasolina consumen casi como los diésel pero a un coste en conjunto prácticamente igual.