Imagen tomada en 2011 de las obras tomadas en el túnel del AVE que conecta Atocha con Chamartín
Imagen tomada en 2011 de las obras tomadas en el túnel del AVE que conecta Atocha con Chamartín - eduardo san bernardo

La conexión del AVE entre Chamartín y Atocha estará lista a primeros de año

El túnel de 7,3 kilómetros bajo la capital y la construcción de dos vías nuevas vertebrará la red española de alta velocidad, sin bajarse del tren

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El pasajero que viaje en AVE de norte a sur de la Península -por ejemplo, de Valladolid a Sevilla- ya no tendrá que bajarse en Chamartín y hacer transbordo en metro o cercanías hasta Atocha para coger otro tren en Atocha. Según informaron a ABC fuentes oficiales, está previsto que a principios de año entre en funcionamiento el servicio de alta velocidad que conectará las dos grandes estaciones de Madrid. Lo hará a través del túnel de ancho internacional oradado entre Atocha y Chamartín, que vertebrará el mapa ferroviario español mejorando sustancialmente la conectividad de toda la red. Esta esperada infraestructura articulará la conexión de todas las líneas de alta velocidad con origen o destino en la mitad norte peninsular con las que tienen origen o destino en la mitad sur y este. Hasta ahora, sólo había servicios directos desde el sur hacia el noroeste/ este a través de los «by-pass» de Atocha sur, pero sin parada en Madrid.

La puesta en funcionamiento de esta estratégica obra, una inversión de 206 millones de euros iniciada en 2010, ha dado el acelerón definitivo después de una larga espera motivada por la eclosión de la crisis económica y la necesidad de priorizar proyectos de gran inversión. Y aunque el Administrador de Infraestrucutras Ferroviarias (Adif) opta por la cautela y no confirma fechas del inicio del servicio, lo cierto es que los cálculos que se manejan son «entre enero y febrero».

Así se lo manifestó la ministra de Fomento, Ana Pastor, a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, y el consejero de Transportes, Pedro Rollán, en su reunión de hace varios días, en la que se anunciaron otras importantes actuaciones en la Comunidad, como el nuevo servicio de lanzadera entre Atocha-Chamartín y el aeropuerto de Barajas, o la construcción de la Variante de la A-1.

La excavación mediante tuneladora de la nueva conexión, en ancho internacional, entre las dos estaciones fue completada en febrero de 2011 y se ejecutó en tan sólo nueve mes, un plazo inferior al previsto de inicio. Sin embargo, aún quedaba pendiente la tramitación del contrato para las labores de señalización, telecomunicaciones y electrificación del conocido como el tercer «túnel de la risa», llamado así por la similitud con una atracción de feria. La obra atraviesa el subsuelo del centro de la capital a 45 metros de profundidad y sortea ocho líneas de metro, así como los otros dos túneles en ancho convencional ya existentes entre Atocha y Chamartín.

Ejecución «inminente»

El pasado mes de mayo se adjudicaron las instalaciones pendientes y su ejecución, según confirman desde Adif, «es inminente». «Todo lo que quedaba por hacer para poner en marcha el servicio del túnel está lanzado», aseguran en Fomento, que contribuye así a cumplir con la promesa formulada por Cifuentes durante la pasada campaña electoral, en la que se comprometió a instar al Gobierno central para que culminara las obras de ampliación del AVE de Atocha a Chamartín.

La nueva conexión, clave para la interconexión de toda la malla de alta velocidad española, tiene una longitud de 7,3 kilómetros, de los que 6,8 kilómetros se excavaron mediante tuneladora, en el que fue uno de los primeros proyectos urbanos de este tipo en el mundo. El tren desfilará a una velocidad máxima de 120 kilómetros por hora por las entrañas de la ciudad: a las faldas de la Puerta de Alcalá y muy cerca del Santiago Bernabéu. La profundidad media es de 45 metros.

La seguridad, «máxima prioridad» para los guionistas de la obra, requirió de exhaustivos informes previos sobre las condiciones del terreno. A lo largo del tramo subterráneo del AVE se han provisto de nueve salidas de emergencia distribuidas por la calle Serrano (comunicadas con el exterior con los aparcamientos de la Plaza de la Independencia, la calle de Hermosilla y Diego de León) y otros puntos como Concha Espina, República Argentina, Alberto Alcocer y en el pozo de desmontaje de Atocha.

Más capacidad de tráfico

Pero además del gran túnel bajo Madrid, se han llevado a cabo otras actuaciones vitales para ampliar la capacidad de los accesos ferroviarios Sur y Este a la capital de España. En concreto, se han instalado dos nuevas vías en el tramo Atocha-Torrejón de Velasco adicionales a las dos que ya prestan servicio actualmente, tanto a los corredores Madrid-Andalucía y Madrid-Levante. A estas dos infraestructuras se suma la ampliación de la estación de Puerta de Atocha con una nueva terminal de llegadas, en 2010.

Esta actuación adicional se divide en dos partes. Por un lado, se ha construido una nueva plataforma entre la estación de Atocha y Torrejón de Velasco, de 34,2 kilómetros y una inversión de unos 302 millones de euros. Además, ha requerido de la instalación de la superestructura formada por la vía, las traviesas, la electrificación y las instalaciones de señalización y comunicaciones, así como las obligadas medidas de protección acústica. Según confirma Adif, la primera fase -la plataforma- ya está ejecutada, mientras que el resto de actuaciones se encuentran ya en fase de adjudicación o licitación.

En cuanto a las medidas de protección acústica en este tramo ensanchado, se han proyectado pantallas de distinto tipo a lo largo de unos 4 kilómetros del recorrido, con alturas de protección entre los tres y ocho metros. Por otro lado, se ha procurado minimizar el impacto medioambiental con distintas actuaciones de protección del ecosistema de los ríos, la flora y la fauna existente entre Madrid y Torrejón de Velasco, que han supuesto el 5,25 por ciento del presupuesto. Se ha procedido así a la plantación de 39.400 árboles y 230.000 arbustos, además de fijar 21 estructuras para permitir los pasos de la fauna.

Lanzadera a Barajas

El Ministerio anunció otro de los proyectos incluidos en el programa de Cifuentes, la conexión directa de las estaciones de Atocha y Chamartín con el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas. La ministra, Ana Pastor, avanzó que en el mes de octubre se pondrá en marcha un tren lanzadera, que no será de alta velocidad, sino que usará la red de Cercanías. El nuevo enlace ferroviario tendrá una periodicidad de 30 minutos. La obra, que incluye la instalación de un ascensor propio en Atocha, se fija en unos 800.000 euros.