El Palacio de Cibeles, sede del Ayuntamiento, detrás de la fuente homónima.
El Palacio de Cibeles, sede del Ayuntamiento, detrás de la fuente homónima. - josé ramón ladra

Mantener el Palacio de Cibeles cuesta seis millones al año

La remodelación del edificio, que se alargó ocho años, tuvo un coste final de 126 millones sobre los 70 del presupuesto original

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El aviso de Esperanza Aguirre sobre el supuesto de ser elegida alcaldesa de Madrid, «no pienso pisar el Palacio de Cibeles», junto a la calificación «megalómana» que ha hecho del mismo, esbozan una idea en torno a las cifras económicas que esconde el edificio, convertido en sede del Ayuntamiento desde el año 2007.

Los gastos de mantenimiento del Palacio, con una superficie de 60.000 metros cuadrados repartidos en doce plantas –sobre y bajo rasante–, se refieren, por un lado, al Consistorio, que ocupa unos 20.000 metros; y, por otro, al espacio cultural CentroCentro, que se distribuye en los 40.000 restantes. Según fuentes del Ayuntamiento, el centro, abierto desde hace cuatro años, dispone de una partida de dos millones de euros anuales, por lo que la parte administrativa, objeto evidente de las palabras de Aguirre, abarca el restante. En total, más de seis millones de euros y, en cuanto a personal, en torno a 2.000 trabajadores.

La remodelación de la antigua sede de Correos y el posterior traslado del Ayuntamiento, otrora ubicado en la Plaza de la Villa desde 1696, arrancó en diciembre de 2002; proyecto de Alberto Ruiz-Gallardón que desveló ABC.

Con el rechazo de la oposición, aún habiéndolo propuesto anteriormente Trinidad Jiménez –que desde el PP fue acusada de querer «plagiar» su idea–, el primer convenio se firmó el 30 de julio de 2003, apenas un mes y medio después de que Ruiz-Gallardón fuera investido alcalde. Suscrito el 27 de septiembre de ese mismo año, se acordó la cesión del Palacio de Comunicaciones para tal empresa a cambio de edificios como el Cariátide, en el número 49 de la calle Alcalá, y otros dos inmuebles céntricos de 300 y 600 metros cuadrados respectivamente; además de los casi tres mil metros que se reservó a oficinas de Correos.

Sobrecoste del 90 %

En total, la estimación del coste de los edificios fue de más de 300 millones de euros, a lo que el entonces delegado de Hacienda del Ayuntamiento, Juan Bravo, respondió con el argumento de que se trataba de una cesión gratuita en la que no estaba explícita el valor de los inmuebles. En cualquier caso, las obras no comenzaron hasta septiembre de 2006, con un presupuesto inicial de 70 millones y un plazo de ejecución de 26 meses.

Las previsiones, sin embargo, no se cumplieron ni en tiempo ni en forma. En enero de 2010, con un retraso de cuatro meses, el coste ya alcanzaba los 95 millones de euros, cifra que Bravo calificó como «definitiva». Tampoco fue así. El propio Ruiz-Gallardón, que fue criticado por disponer de un despacho de 80 metros cuadrados, reconoció a la conclusión que el presupuesto final se había disparado en casi un 90 % respecto al original, con un precio de 126 millones de euros.

La pésima situación en la que se encontraba el edificio, cuya estructura hubo que rehabilitar, fue el razonamiento esgrimido por el Ayuntamiento, así como los problemas iniciales que generó la cúpula que cubre el patio, joya del lugar tras la remodelación, obra de Rodríguez Partearroyo.

Con el nombre de Arquimática, por la combinación de arquitectura e informática empleada, su proyecto ganó el concurso convocado por el Ayuntamiento y el Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid. En él, se respetaba el diseño original de Palacios y Otamendi y se incluían dos grandes ascensores panorámicos en el hall y una cubierta acristalada sobre el patio interior –con 5.000 triángulos de vidrio– para diversos usos durante todo el año con luz natural. Además, contenía una terraza con restaurante-cafetería en la sexta planta, un auditorio multiusos con aforo para 300 personas y un nuevo salón de plenos.

100.000 visitas al mes

La multiplicidad de exposiciones de arte, arquitectura, o moda, entre otras, han consolidado en apenas cuatro años de vida a CentroCentro como uno de los principales espacios culturales en el denominado Paseo del Arte.

Por encima del Palacio Real y la colección Thyssen, y sólo por detrás del Museo del Prado y el Reina Sofía, en 2014 recibió casi un millón y medio de visitantes, con una media mensual de 100.000 personas. De pago o gratuito según las circunstancias, posee además un programa de Club de Amigos que supone, según datos oficiales, más de 25.000 euros al año.