La triste historia de los los 100.000 «hijos» de Franco en la Guerra Civil

Miles de soldados de la «Guardia Mora» murieron en la contienda nacional y fueron enterrados en Griñón

M. J. ÁLVAREZ
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Fue idea de Franco. El dictador reclutó en el Norte de África a cien mil personas, de entre 16 y 50 años, para combatir en el bando nacional. Fue la denominada Guardia Mora. Del total, 20.000 murieron en pleno campo de batalla; otros, a causa de las gravísimas lesiones sufridas o de enfermedades.

Ante las bajas de los jóvenes soldados caídos en el frente, Franco decidió buscar un lugar donde enterrarlos según el rito musulmán: lavados minuciosamente, en contacto con la tierra, es decir, sin caja, y mirando hacia la Meca.

El lugar elegido fueron unos terrenos de Griñón que adquirió el Ejército del bando nacional. Muchos de los enterrados cayeron en la cruenta batalla de la cercana localidad de Brunete. Otros, procedían de otros puntos de la región y del país. Sin embargo, ese cementerio para el eterno descanso de los marroquíes, siguió cumpliendo la misma función una vez acabada la contienda. El Ejército del caudillo llegó a un acuerdo con las autoridades marroquíes y les cedió el suelo para que perviviera como necrópolis. Pero fue un pacto verbal, no escrito.

Reclutados en las zonas más pobres del Protectorado del Norte de Marruecos y de los poblados del Ifni, muchos, apenas unos críos, fueron enviados a la contienda por sus familias, acuciadas por la más absoluta de las miserias.

La lata de aceite, los kilos de azúcar que recibía su familia, tantos panes como hermanos tuviera el soldado, así como un sueldo de unas 150 pesetas de la época (toda una fortuna) con varios meses de anticipo, hicieron a la mayoría, grandes y menos grandes, picar el anzuelo. Aquí, se toparían con toda la crueldad desatada en una guerra que duró tres largos años. A su término, y con fama de sanguinarios, fueron licenciados y devueltos sin contemplaciones a su país. Así acabó la historia de la Guardia Mora, algunos de cuyos caídos reposan aún en el cementerio de Griñón.