La Junta rechaza la solicitud de segregación del Condado de Treviño
Cartel que preside el Condado de Treviño - ordonez
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La Junta rechaza la solicitud de segregación del Condado de Treviño

Un informe realizado por el Gobierno regional expone las «indiscutibles vinculaciones del enclave con la provincia de Burgos y con la Comunidad»

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El Gobierno autonómico emitió hoy un informe desfavorable, conforme al Estatuto de Autonomía de Castilla y León, a sendas solicitudes de segregación del enclave de Treviño formuladas por los ayuntamientos burgaleses del Condado de Treviño y de La Puebla de Arganzón, con fechas 13 y 21 de marzo respectivamente. El Consejo de Gobierno, a petición de la Consejería de la Presidencia, propuso la colaboración interadministrativa como fórmula para seguir mejorando la prestación de servicios públicos, la atención de las necesidades concretas y el bienestar de los ciudadanos del enclave burgalés de Treviño.

La disposición transitoria tercera del Estatuto de Autonomía de Castilla y León señala que para la segregación de enclaves y su incorporación a otra comunidad autónoma deberán analizarse las vinculaciones históricas, sociales, culturales y económicas. Y así aparecen acreditadas en el informe realizado por la Junta de Castilla y León, en el que se pone de manifiesto las "indiscutibles vinculaciones del enclave de Treviño con la provincia de Burgos y con la Comunidad".

En una perspectiva histórica y según un comunicado de la Junta que recoge Ical, el informe señala que desde el siglo XI el Condado de Treviño ostenta una identidad propia, formando parte desde el año 1200 de la Corona de Castilla, pasando por la división territorial de España propugnada por Javier de Burgos en 1833 -donde el Condado de Treviño aparece con fronteras propias y asignado a la provincia de Burgos- hasta la situación actual que, con el mismo fundamento, ha sido mantenida con el Estatuto de Autonomía de Castilla y León. " Treviño siempre ha sido Burgos y Castilla y León. Por tanto, no cabe argumentar que tal situación es un anacronismo histórico, ya que la historia es uno de los elementos formadores de las situaciones de organización territorial y política de los pueblos y naciones".

Con respecto a los aspectos sociales, en el informe se señala que los habitantes del enclave de Treviño se benefician de los servicios prestados por la Junta de Castilla y León y por la Diputación Provincial de Burgos, que despliegan, entre otras, sus políticas educativas, sanitarias y de servicios sociales y dependencia, "integrando con normalidad estos territorios dentro de sus demarcaciones y ámbitos de actuación, sin perjuicio de la necesaria colaboración interautonómica propia de una zona colindante con las comunidades del País Vasco y La Rioja, y con la Diputación Foral de Álava".

En el aspecto cultural, eje "fundamental" sobre el que se constituye la vida de un pueblo, se observa una "absoluta vinculación" del enclave con la provincia de Burgos y con la Comunidad Autónoma de Castilla y León. El idioma representa un pilar significativo en la cultura de un pueblo y, en este sentido, se concluye que el Condado de Treviño "no se incorpora en ningún momento al idioma castellano, sino que el idioma nace en el seno de su realidad geográfica y, como tal, es el vehículo de expresión del propio pueblo, nunca impuesto por Castilla y León, sin olvidar el enriquecimiento mutuo que se puede producir en las zonas fronterizas".

Por último, desde una perspectiva económica, no sólo la estructura socioeconómica de los municipios del Condado de Treviño es similar a la de la Comunidad Autónoma de Castilla y León a la que pertenece -y muy especialmente a la de sus áreas rurales y periféricas-, sino que su realidad actual refleja la existencia de importantes vinculaciones con la zona de influencia de Miranda de Ebro, con la provincia de Burgos y con los principales ejes de desarrollo de Castilla y León.

Principales líneas de actuación

El Gobierno autonómico ha manifestado que en el enclave de Treviño deben prevalecer el bienestar de los ciudadanos, la atención de las necesidades concretas y la seguridad de la óptima prestación de los servicios a los que tiene derecho como territorio de Castilla y León. El informe realizado reseña las principales líneas de actuación en las que ha venido trabajando la Junta de Castilla y León y sobre las que se va a profundizar en el futuro: planificación y ordenación de los servicios, necesidades particulares del enclave y concertación y colaboración con otras administraciones.

En una primera línea de actuación, la Junta se ha preocupado de forma continuada en el tiempo de dotar al enclave de Treviño de una mejor planificación y ordenación de los servicios que allí se prestan. Para ello, se han potenciado las unidades administrativas de gestión que tienen base en la localidad de Miranda de Ebro, y de igual forma, la Junta ha considerado la especificidad de este enclave al redactar el proyecto de Ley de Ordenación, Servicios y Gobierno del Territorio, actualmente en tramitación parlamentaria, y que prevé de forma expresa, que los municipios del enclave de Treviño constituirán una unidad básica de ordenación y servicios del territorio rural y se integrarán en el área funcional estable que se constituya en torno a Miranda de Ebro, pudiendo asociarse con los municipios más próximos de Castilla y León para formar una mancomunidad de interés general.

En cuanto a las particulares circunstancias y necesidades del enclave, en segunda línea de actuación la Junta de Castilla y León ha realizado un "singular esfuerzo inversor" en el enclave de Treviño, en coordinación con los planes y programas que desarrolla la diputación de Burgos, y en colaboración con los propios ayuntamientos y entidades de la zona, completando de esta manera el mapa de las dotaciones y servicios de que ya dispone este territorio.

La inversión en el conjunto de las políticas públicas de la Comunidad en el territorio de Treviño ha ascendido a 54,97 millones de euros entre los años 1998 y 2013, lo que equivale 27.501 euros de inversión por cada habitante del enclave, y todo ello a pesar de la influencia de la crisis económica y financiera de los últimos años sobre la capacidad inversora de las administraciones públicas.

Con respecto a una tercera línea de actuaciones, relativas a la concertación y coordinación con otras administraciones interesadas ajenas a la Comunidad Autónoma, y por el que tan decididamente apostó en su día el informe de la Ponencia de Enclaves del Senado, es evidente la existencia de un marco constitucional, estatutario y legislativo que las hace posible y las regula. "Tales acuerdos y convenios de cooperación resultan convenientes y adecuados, como instrumentos apropiados para el fin de mejorar los servicios públicos a los vecinos, y por ello se suscribió el Protocolo General de Colaboración entre el Gobierno Vasco y la Junta de Castilla y León en Valladolid el pasado 23 de enero de 2012".