Esam Sharaf, nuevo jefe de Gobierno egipcio - EFE

El Ejército egipcio fuerza la dimisión del primer ministro para apaciguar a la calle

La oposición regresa a la emblemática plaza Tahrir y convoca una gran manifestación para hoy

Actualizado:

En las calles de El Cairo, dicen los vecinos, cada vez hay menos tanques. Pero eso no significa que la situación haya vuelto a la normalidad. Ayer mismo, el primer ministro, Ahmed Shafiq, anunció su dimisión, cediendo así ante una de las principales demandas del movimiento opositor, que no ha dejado de manifestarse tras la caída del presidente Hosni Mubarak el pasado 11 de febrero.

Desde entonces, los militares gobiernan el país. «El Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas ha decidido aceptar la renuncia del primer ministro Ahmed Shafiq y ha nombrado a Essam Sharaf para la formación del nuevo Gobierno», se lee en la página de Facebook del Ejército.

Los líderes del movimiento opositor se han mostrado satisfechos con la renuncia de Shafiq. El premio Nobel Mohamed ElBaradei, ex director de la Agencia Internacional de la Energía Atómica, saludó la decisión: «Hoy, el antiguo régimen ha caído finalmente. Estamos en el camino correcto», afirmó el político en su página de Twitter, donde también dio las gracias a los militares por «escuchar al pueblo».

Más exigencias

«Todavía tenemos otras demandas por cumplir», aseguró Bassem Kamel, un miembro de la coalición opositora. «Primero echamos a Hosni Mubarak. Después, nos hemos deshecho de Shafiq. Nos hemos convertido en los dueños de este país», declaró Kamel.

Los opositores piden también que rindan cuentas los responsables de los abusos cometidos durante la época de Mubarak. Exigen que su formación política, el Partido Democrático Nacional, sea disuelto, así como la temida Agencia de Seguridad Estatal, y que los miembros de las fuerzas del orden responsables de las muertes de manifestantes durante la revuelta sean juzgados. También se pide la liberación de presos políticos, muchos de los cuales no han visto ninguna mejora en su situación tras la caída de Mubarak.

La dimisión de Ahmed Shafiq puede estar relacionada con su aparición hace dos días en un programa de televisión, donde

defendió a la Agencia de Seguridad del Estado e intentó marcar distancias con Mubarak. Mientras lo primero no gustó a la oposición, lo segundo ha creado cierto malestar entre las Fuerzas Armadas, pues tanto Hosni Mubarak como Ahmed Shafiq han sido amigos durante décadas y ambos sirvieron en el Ejército del Aire.

Accidentes de trenes

No obstante, la oposición parece menos contenta con el nombramiento de Essam Sharaf —la elección de los militares— como nuevo primer ministro. Este es ampliamente percibido en la oposición como hombre corrupto y personaje destacado del anterior régimen. Fue ministro de Transporte entre 2004 y 2006, año en que se retiró tras una serie de accidentes de trenes que provocaron centenares de muertos.

Mientras tanto, el descontento popular continúa. Varios grupos de manifestantes han regresado a la emblemática Plaza Tahrir, donde han vuelto a montar sus tiendas de campaña. Hoy está prevista la celebración de una gran manifestación, inicialmente convocada contra Shafiq. Éste ya ha dimitido, pero es seguro que encontrarán otro motivo para mantener la cita.