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Ursula Von der Leyen: así es la nueva mujer fuerte de Europa

Nació en Bruselas en 1958, tiene siete hijos y estudió en el Colegio Europeo de la capital belga

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Quienes pensaban que Merkel era el prototipo de una mujer fuerte y de derecha es que no conocían a Ursula von der Leyen. Tanto es así que el Partido Socialdemócrata alemán, el SPD, apenas ha asimilado su nominación como alto cargo en la UE, la ha calificado de «desastre» y amenaza incluso con abandonar por este motivo la gran coalición que gobierna Berlín. «Sí, es motivo suficiente para abandonar la gran coalición», ha dicho en una entrevista matutina Sigmar Gabriel, que no tuvo problemas para ser el número dos del gobierno de Merkel pero que no está dispuesto a pasar por el aro de von der Leyen. La actual directiva provisional del SPD, compuesta por Malu Dreyer, Manuela Schwesig y Thorsten Schäfer-Gümbel, afirma en un comunicado a modo de reacción que con esta nominación «convierte en un absurdo todo intento de democratización de la UE».

Su perfil de mujer de acero ha profundizado en el último Ministerio que ha dirigido, el de Defensa, en el que ha debido hacer frente a la precariedad del Ejército alemán, a una serie de escándalos sobre la presencia de militares de tendencias neonazis y a acusaciones anónimas de plagio en su tesis doctoral por parte activistas de la web «VroniPlag Wiki», a las que respondió solicitando a la Facultad de Medicina de la Universidad de Hannover que publicase íntegramente el trabajo sobre ginecología, realizado en 1990, y que lo sometiese a un comité «neutral y experto» para su evaluación.

Hija de uno de los históricos de la Unión Cristianodemócrata (CDU), el expresidente del Estado federado de Baja Sajonia Ernst Albrecht, «Röschen», apodo familiar que significa pequeña rosa y que hace referencia a su estatura, estaba destinada a suceder a Merkel hace ya casi un par de legislaturas. Pero la longevidad en el cargo de la canciller y su habilidad para deshacerse de rivales políticos internos terminaron con ese proyecto.

Después de llevarle la contraria a Merkel en el Bundestag, donde con otras mujeres de la CDU promovió y votó a favor de una cuota femenina, fue retirada de la cartera de Trabajo, donde había hecho buenas migas con los sindicatos, y destinada a Defensa, un Ministerio en el que hay que lidiar con la precariedad material del ejército alemán. Bajo la titularidad de esta cartera, Von der Leyen se ha visto obligada a poner firmes a varios altos mandos militares por haber llevado hasta el final investigaciones sobre la presencia de extremistas de derecha en sus filas y por haber forzado la igualdad de las mujeres soldado, con iniciativas novedosas y rompedoras.

Gracias a ella, hay una guardería en cada cuartel. Desde el puesto de ministra de Defensa, estos últimos años, ha mantenido contactos privilegiados con altos cargos de la administración estadounidense, que la ven con muy buenos ojos, y ha sabido mantener un equilibrio diplomático mucho más sutil que Merkel con el equipo de Donald Trump. También es muy apreciada por los franceses y su nominación para presidir la Comisión Europea ha sido apoyada por el presidente Emmanuel Macron, con el que mostró buen entendimiento recientemente, en el salón internacional aeronáutico de Bourget. Su cooperación en asuntos franco-alemanes ha sido hasta ahora intensa y se espera que con ella quede mejor engrasado el eje franco-alemán de la UE. Además de alemán y francés, sus dos lenguas maternas, habla muy bien el inglés, que perfeccionó en California, donde su marido fue profesor durante varios años en la prestigiosa universidad de Stanford.

Trabajadora incansable

Médico de profesión, además de haber estudiado Económicas, y madre de siete hijos, lleva 15 años en la primera línea de la política alemana. Cuando le preguntan cómo lo hace, suele sonreir y restar importancia al esfuerzo, pero sus colaboradores más cercanos reconocen que su jornada es interminable, que su capacidad de trabajo no parece tener límite y que en periodos de agenda intensa ha llegado a tener un par de camisas limpias y una cama plegable en una habitación adjunta al despacho en la que descansar las pocas horas de sueño restantes, para aprovechar hasta el último minuto. Igualmente reconocen que, sobre todo cuando sus hijos eran pequeños, los fines de semana eran sagrados y ni siquiera respondía al teléfono.

Nació en Bruselas el 8 de octubre de 1958 y estudió en el Colegio Europeo de la capital belga. Su europeísmo está fuera de toda duda. No fue hasta su adolescencia cuando se desplazó a un pueblo de Hanover en Alemania para continuar sus estudios de bachillerato. Primero se hizo cargo de la cartera de Familia, Jubilados, Mujeres y Jóvenes durante el primer Gobierno de la canciller (2005-09). Su experiencia en la conciliación familiar y laboral impregnó esa legislatura y puso en marcha la ayuda universal denominada Elterngeld, una asignación de 180 euros por hijo y por mes que reciben los alemanes. Después pasó por Trabajo, extendiendo a buena parte del territorio alemán la situación de pleno empleo técnico, y finalmente recaló en Defensa. Salió airosa de la polémica reforma de los subsidios sociales del llamado «Hartz IV» y siempre ha contado con más apoyo en la CDU que la propia Merkel, pero su carácter es muy independiente.

Tiene perros y caballos. Le gusta España, donde ha pasado algunas vacaciones con sus hijos ya adultos, aunque a menudo pasa sus periodos de descanso en una aislada cabaña de montaña a 1.700 metros de altura en la que hasta hace unos años no había siquiera electricidad.

[Gráfico elaborado por Statista]