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Trump y Macron confrontan su visión del mundo en Normandía

El presidente francés insistió en la dimensión multilateral del Desembarco mientras que el líder de EE,UU. destacó el patriotismo de sus soldados

Corresponsal en ParísActualizado:

Emmanuel Macron, Donald Trump y Theresa May presidieron las ceremonias solemnes del LXXV aniversario del Desembarco aliado en Normandía, el 6 de junio de 1944, con visiones paralelas y distintas de la importancia capital del «D-Day» en la historia de la liberación de Europa y la fundación del nuevo orden mundial.

Anfitrión, Macron insistió en la dimensión multilateral del acontecimiento, una de las matrices donde se fundaron la construcción política de Europa y la solidaridad militar con los EE. UU., cimientos materiales de una civilización común que un español, Luis Díez del Corral, definiría como el «rapto de Europa», siendo Japón y Estados Unidos la «prolongación» de la civilización europea.

Invitado excepcional, Trump prefirió glosar el patriotismo nacional, sin aventurarse nunca en la dimensión «cosmopolita» y colectiva de la gesta común del Desembarco.

Theresa May y el Príncipe Carlos de Inglaterra, acompañado de su esposa Camila, adoptaron un tono relativamente menor, centrándose en las ceremonias estrictamente «nacionales», cuando el Reino Unido se aleja voluntariamente de la UE, con un Brexit calurosamente apoyado por el presidente de los EE.UU.

En la jornada de recuerdos y ceremonias solemnes estuvieron muy presentes los supervivientes del «D-Day», centenarios muchos de ellos, recibiendo emocionados y en lágrimas muestras de respeto y calurosos homenajes. Macron y May comenzaron la jornada inaugurando un memorial en recuerdo de los soldados ingleses que participaron en la legendaria batalla del «D-Day», en Ver-sur-Mer.

Haciéndose eco de un sentimiento común, el presidente francés deseó instalar en su justo puesto el recuerdo de una batalla capital en la historia de la civilización europea: «Nuestra historia es más importante que nosotros mismos. Nuestros veteranos nos obligan».

En 12 palabras, una lección de historia y los principios morales donde se funda del orden europeo: 1. La gran historia del Desembarco, aventura común trasatlántica, pieza maestra en la liberación y reconstrucción de Europa, es una matriz que sigue estando ahí más allá de las turbulencias de las crisis europeas y trasatlánticas. 2. Los 500 veteranos, europeos y americanos, que volvieron a estar presentes en la celebración del Desembarco, son el recuerdo vivo de nuestra deuda colectiva con nuestros antepasados caídos por nosotros, en nombre de un ideal común.

«Indestructible alianza»

Visiblemente emocionada, May, agradeció al presidente francés sus homenajes en términos muy líricos: «Me siento, nos sentimos, muy humildes, en presencia de estos hombres que ya estaban aquí hace 75 años. A ellos, en recuerdo de nuestros muertos, solo cabe una palabra que me sale del corazón: Gracias…». Tras la ceremonia de Ver-sur-Mer, terminada con una oración, Emmanuel Macron y Theresa May siguieron la ruta del día, rumbo a Bayeux, en cuya catedral se celebró una ceremonia religiosa a las diez de la mañana.

El avión presidencial Air Force One donde viajaban Donald y Melania Trump, desde Shannon, en Irlanda, aterrizó en el aeropuerto de Caen-Carpiquet a las 10.30 horas del jueves. Y volvería a despegar, rumbo al mismo hotel de lujo y campo de golf, propiedad del presidente de los EE.UU., a las 16.47 horas. Seis horas y 15 minutos fue el tiempo que Trump consideró oportuno consagrar al recuerdo del «D-Day». En 1984, Ronald Reagan pronunció con ese motivo, en Normandía, un discurso legendario, pasando varios días en Francia. En 1994, Bill Clinton pasó seis días conmemorando la misma gesta.

Durante sus seis horas de estancia en Normandía, Trump celebró una comida de trabajo con Macron, para intentar «destejer» un rosario de «malentendidos» sobre el futuro de Europa y las relaciones trasatlánticas. Ante las cámaras, ante los veteranos del «D-Day», Trump hizo un elogio del patriotismo nacional: «Nuestros soldados tenían un arma que nadie puede destruir: el patriotismo de un pueblo soberano» [ .. ] «Vosotros, los veteranos de aquel día sois el honor de nuestra patria. Nuestra deuda será eterna. A través de vosotros, el pueblo americano abraza al pueblo francés. Nuestros lazos no se romperán nunca. Nuestra alianza es indestructible».

Respondiendo a Trump, Macron hizo una glosa multilateral de la epopeya del Desembarco: «EE.UU. nunca han sido más grandes que cuando fueron capaces de salir en defensa de otros pueblos. No debemos cejar en nuestra defensa de la alianza entre los pueblos libres. Fueron EE.UU. quienes crearon la OTAN. Nuestros antecesores iniciaron la construcción política de Europa. Esa es la promesa y la alianza que se forjó en estas playas de Normandía».