Mubarak sólo tiene una condena en firme, de tres años, por apropiación ilegal de fondos públicos
Mubarak sólo tiene una condena en firme, de tres años, por apropiación ilegal de fondos públicos - REUTERS

La Justicia limpia a Mubarak de responsabilidad en la muerte de los manifestantes de Tahrir

El expresidente egipcio cumple todavía una corta sentencia en un hospital militar por cargos de malversación

El Cairo Actualizado: Guardar
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«Nunca sucedió», ha insistido Hosni Mubarak, antiguo presidente egipcio, durante su enésima visita a los tribunales egipcios. Esta vez, la Justicia ha tomado nota y, en un veredicto publicado hoy, ha absuelto definitivamente al expresidente egipcio de los cargos por su supuesta implicación en la muerte de centenares de manifestantes en 2011.

«La corte ha encontrado inocente al acusado», ha anunciado el juez Ahmed Abdel Qawai, en declaraciones recogidas por la agencia estatal MENA, y rechazó un nuevo recurso de la Fiscalía solicitando repetir el juicio. El veredicto, emitido por la más alta Corte de Casación egipcia, es definitivo: «No es necesario juzgar de nuevo a Mubarak porque ya hay una sentencia definitiva», concluyó Abdel Qawai.

Bajo custodia desde que fuera derrocado en 2011, Mubarak fue condenado junto a su entonces Ministro de Interior y otros seis consejeros a cadena perpetua en 2012 por incitar y no hacer nada para impedir las muertes de más de 200 egipcios que se manifestaban en las calles y las plazas pidiendo su dimisión, en lo que más tarde se llamó «Primavera Árabe» y Revolución del 25 de enero en Tahrir. Dos años después, otro tribunal anuló el veredicto, aduciendo faltas de procedimiento, y ordenó la celebración de un nuevo juicio. En 2014, se le declaró inocente de los cargos, un veredicto que recurrió la fiscalía.

Para la vista definitiva Mubarak, de 88 años, fue trasladado la mañana del jueves a la corte desde el hospital militar en Maadi donde permanece bajo custodia y, en silla de ruedas y con sus permanentes gafas de sol, negó repetidamente todos los cargos y preguntas de la fiscalía con un escueto «nunca», según recoge Efe. La Policía ha impedido a algunos periodistas tomar imágenes en la corte.

Éste es el último proceso abierto contra Mubarak tras una avalancha de demandas y acusaciones contra el expresidente celebrados tras su derrocamiento, muchos de los cuales han sido retirados o Mubarak exonerado de los cargos. Sobre el expresidente pesa una condena en firme a tres años de cárcel por apropiación ilegal de fondos públicos, dictada en 2015, y de la que ya habría cumplido gran parte.

Tras tres décadas gobernando con mano de hierro los destinos de la sociedad egipcia, acuciantes problemas económicos, violaciones de derechos humanos –especialmente torturas y asesinatos en comisarías- y una rampante represión, Mubarak aguantó 18 días frente al gobierno tras el estallido de la revolución egipcia de la plaza Tahrir en 2011. Cientos de manifestantes murieron en los distintos asaltos de Policía y Ejército.

La caída de Mubarak permitió las primeras elecciones democráticas en el país, que llevaron al islamista Mohamed Morsi a la presidencia egipcia. En 2013, nuevas protestas seguidas de una asonada militar derrocaron al político de los Hermanos Musulmanes. El actual presidente y exmilitar Abdelfatah Al Sisi ocupó su lugar tras nuevas elecciones presidenciales.

En los últimos años, figuras de la época de Mubarak han ido siendo absueltas en las cortes o se les ha impuesto pequeñas multas tras las que podrán regresar a la vida pública. Para muchos egipcios, Mubarak o Sisi, en Egipto «siempre gobierna el Ejército».