Los sondeos vuelven a dar ventaja a la derecha ante las elecciones del 17 de junio en Grecia
El líder del partido conservador Nueva Democracia, Antonis Samaras - afp

Los sondeos vuelven a dar ventaja a la derecha ante las elecciones del 17 de junio en Grecia

Los empresarios recuerdan que las elecciones anteriores pidieron cambios en el programa de reformas y no su anulación

corresponsal en atenas Actualizado:

Tres nuevos sondeos griegos vuelven a dar ventaja al partido de los conservadores griegos Nueva Democracia frente a los radicales de Syriza ante las elecciones del 17 de junio.

La primera, de la empresa Marc para el canal privado televisivo Alpha, muestra a Nueva Democracia con un 26% frente a los radicales a un 24,3%. Les siguen socialistas con el 12,5%, los Griegos Independientes (escisión nacionalista de los conservadores contraria al programa de reformas) con un 6,3%, los comunistas con un 5,7%, la Izquierda Democrática con un 5,3% y la extremaderecha neofascista Amanecer Dorado con un 4.2%.

Lo interesante es que a la pregunta de si no se consiguen cambios satisfactorios en el programa de ajuste, el 72,9% sigue pensando que hay que permanecer en el euro mientras que sólo el 19% es partidario de anular todos los acuerdos y volver a la dracma.

El segundo sondeo de la empresa ALCO para el digital newsit.gr muestra de nuevo a Nueva Democracia con el 25% y a los radicales con el 22,7%, seguida por los mismos partidos en el Parlamento que el sondeo anterior.

El tercer sondeo para el diario «Peloponísos» de la compañía Data RC muestra también resultados muy parecidos y a la pregunta de qué partido ganará, los conservadores reúnen el 61,4% frente a los 27,1% de los radicales.

A partir de mañana sábado se prohíbe la difusión de cualquier sondeo según la ley electoral.

Ayer tarde en la reunión anual de los empresarios griegos (SEB) su presidente, Dimitris Daskalópulos recalcó que la orden dada por los electores en las elecciones de mayo fue cambiar los términos del programa de ajuste impuesto por el FMI y la Unión Europea y no el renunciar a ello. «El aislamiento nacional y el regreso a un dracma de la época de la ocupación ( alemana e italiana durante la Segunda Guerra Mundial) representa la pesadilla de algunos obsesivos que se encuentran fuera de esta sala», dijo el empresario.