Foto de Salvini durante el funeral de Estado en Génova - EFE | Vídeo ATLAS

Salvini: «O Europa ayuda o enviamos a los inmigrantes a Libia»

El ministro del Interior de Italia amenaza con acompañar a un puerto libio a los 177 rescatados por el barco Dieciotto

Corresponsal en RomaActualizado:

El Gobierno italiano continúa firme en su política de rechazo completo a la inmigración, mientras el ministro del Interior, Matteo Salvini, desafía a Europa con la amenaza de «reenviar a Libia los prófugos que sean salvados en el Mediterráneo». Salvini mantiene el bloqueo de los puertos para los barcos de organizaciones humanitarias y ahora tampoco quiere que se produzca el desembarco de la nave Dieciotto, de la Guardia Costera italiana, con 177 indocumentados a bordo.

Este último caso está siendo motivo de una nueva tensión con Malta, al tiempo que le ha producido irritación a Matteo Salvini que la Guardia Costera italiana, cuyos barcos dependen del Ministerio de Transportes, realizara el salvamento sin avisar a su Ministerio del Interior.

Para Salvini, la Guardia Costera es «rea» de haber salvado con su nave Ubaldo Dieciotto, el miércoles pasado, a 190 inmigrantes que, procedentes de Libia, viajaban apiñados en una patera que estaba naufragando en alta mar. Trece de ellos fueron transferidos a Lampedusa porque tenían necesidad de ser curados al haber sufrido agresiones en Libia.

Obligación de Malta

En caliente, Matteo Salvini volvió a criticar a Malta y ordenó a la nave Dieciotto que se pusiera en contacto con las autoridades maltesas para que le ofrecieran un puerto seguro donde desembarcar, porque el salvamento se había hecho en aguas maltesas.

El gobierno de La Valeta ofreció una versión completamente distinta, acusando a Italia de falsear la realidad y subrayando que el puerto seguro más próximo de la nave está en la isla de Lampedusa. Hoy, paralizada por quinto día, la nave se encuentra cerca de la isla italiana a la espera de que se encuentre una solución.

Salvini ha desafiado a la UE con una clara amenaza: «O Europa decide seriamente ayudar a Italia en concreto, a partir por ejemplo de los 180 inmigrantes que están a bordo de la nave Dieciotto, o nos veremos obligados a hacer algo que eliminará definitivamente el negocio de los traficantes de seres humanos. Es decir, devolveremos a un puerto de Libia las personas recuperadas en el mar».