Musulmanes rezando en la Mezquita de París
Musulmanes rezando en la Mezquita de París - AP

¿Puedo entrar en una mezquita sin ser musulmán?

Jornada de puertas abiertas el 9 de enero en las 2.500 mezquitas de Francia, un año después de los atentados de «Charlie Hebdo»

Actualizado:

El islam tiene muchas tradiciones por lo que la política de quién puede entrar en las mezquitas varía de modo considerable en cada país y en cada comunidad musulmana local. Para un no mahometano que quiera visitar los lugares de culto del islam -para disfrutar de su bella arquitectura o por simple curiosidad religiosa- lo aconsejable siempre es preguntar sobre el terreno.

La mayor parte de las interpretaciones de la ley islámica -la Sharía- permiten a los no musulmanes visitar las mezquitas, siempre que se respeten algunas reglas de decoro y no se realicen durante los tiempos específicos de la oración ritual. No obstante, las escuelas más rígidas Hanbali y Maliki, mayoritarias en Marruecos y en la mayor parte de los países del Golfo Pérsico, en particular Arabia Saudí, prohíben expresamente a los no musulmanes entrar en las mezquitas bajo ninguna circunstancia. En Arabia Saudí la prohibición se extiende a todo el territorio de las ciudades santas de La Meca y Medina.

Por eso ha sorprendido la decisión de la primera institución representativa del islam en Francia de abrir al gran público todos los lugares oficiales de culto, los próximos 9 y 10 de enero, para un “té de fraternidad”. El Consejo Francés del Culto Musulmán (CFCM) quiere así conmemorar el primer aniversario de los atentados terroristas contra la revista “Charlie Hebdo”, y demostrar que el islam es una “religión de paz y tolerancia”. Alrededor de 2.500 mezquitas francesas han sido invitadas por el Consejo a mostrar las dependencias y salas de oración de los lugares de culto musulmanes, y responder a todas las preguntas -”incluso las más difíciles”- de los no musulmanes. El gesto se produce también casi dos meses después de los ataques yihadistas de París que dejaron 130 muertos.

No se especifica en la convocatoria ninguna norma, pero se presuponen las que rigen en las visitas ordinarias a las mezquitas abiertas a no musulmanes. La entrada -en particular en las salas de oración- requiere el uso de pantalones largos y descalzarse. Las mujeres deben usar además faldas largas (en algunas mezquitas de Asia se distribuyen toallas a las turistas) y cubrirse la cabeza. En caso de encontrarse con musulmanes rezando, está prohibido interrumpirles o distraerles con las cámaras fotográficas. Se debe además mantener un tono bajo de voz, evitar conversaciones o referencias a otras religiones o mostrar algún signo de otra creencia, como un crucifijo o un escapulario visible en el cuello.