El Parlamento británico respalda una nueva negociación del Brexit con Bruselas - ATLAS

El Parlamento pide a May un Brexit con acuerdo y renegociar con la UE la frontera irlandesa

El presidente francés Macron ha advertido que rechaza reabrir la negociación del acuerdo del Brexit, tal como se postulará en una enmienda del Partido Conservador que está a puntos de votarse en los Comunes

LondresActualizado:

Theresa May pretende volver a Bruselas. Otra vez. Esta vez cree que el apoyo que el Parlamento le dio ayer para tratar de cambiar el acuerdo con la UE será definitivo para hacer cambiar de opinión a las autoridades europeas.

Su plan B pasa ahora por renegociar específicamente la cláusula referente a la «salvaguarda» de la frontera irlandesa.

Lo hará tras aprobarse una de las enmiendas clave que se votaban ayer en una intensa sesión parlamentaria en la Cámara de los Comunes. La presentada por el «tory» Graham Brady, presidente del influyente Comité 1922, que pedía cambios significativos en ese mecanismo de la frontera y que sea «sustituido por otras medidas» aunque no explica cuales.

Los conservadores cerraron filas con May y rechazaron los intentos de dar al parlamento el control del proceso de salida de la UE. «Ahora intentaremos introducir cambios jurídicamente vinculantes en el mecanismo de protección y hablaremos con la UE al respecto», aseguraba la «premier» tras las votaciones. Aunque, reconocía que hay un «apetito limitado» por parte de la UE para reabrirlo y que «no será fácil».

May pidió a todos sus correligionarios que votarán a favor de ella ya que la daba las armas necesarias para volver a Bruselas y consiguió que saliera aprobada por 317 votos a favor y 301 en contra.

El día le salió, para variar, bien a May porque la otra enmienda importante, la que desafiaba al Gobierno y presentada por la laborista Yvette Cooper fue rechazada por 321 votos en contra y 298 a favor. Buscaba una extensión del artículo 50 del Tratado de Lisboa y decía que si para el 26 de febrero no se ha aprobado un acuerdo el brexit se tendría que alargar otros 9 meses más.

Ninguna de las enmiendas ayer presentadas era vinculante y la mayoría de ellas fueron rechazadas. Entre ellas la del líder laborista Jeremy Corbyn, que pedía rechazar un brexit sin acuerdo y dejar a Reino Unido dentro de una unión aduanera, y la del ex fiscal general y conservador proeuropeo Dominic Grieve, que pretendía que el Parlamento asumiese el poder de decisión ante el Brexit y celebrase debates.

La única, a parte de la de Brady, que salió aprobada fue la significativa presentada por dos diputados laboristas, Caroline Spelman y Jack Dromey. El Parlamento dejó claro, con ella que no quiere un brexit abrupto y una salida sin acuerdo de la UE, que es lo que requiere esta enmienda. La única pega para los que votaron a favor, que no es vinculante (como ninguna de las enmiendas presentadas) ni dice cómo hacerlo ni siqueira llama al Gobierno a cambiar de rumbo.

«O mi acuerdo o la nada»

Con este pulso ganado al Parlamento, May recupera aire y podrá seguir presionando a los diputados con que el 29 de marzo es el límite para llegar a un acuerdo. «O mi acuerdo o la nada». Ése es el mensaje que seguirá promulgando, ahora con los votos en la mano, la primera ministra.

May consigue así argumentos para volver a Bruselas a pesar de que, al igual que la UE, hasta ahora decía que esa «salvaguarda» era inamovible. La premier argumentó en su discurso previo al debate y las votaciones que cambia su posición «porque ha escuchado las inquietudes de los parlamentarios».

La primera ministra se comprometió a llevar de nuevo su plan revisado a la Cámara de los Comunes antes del 13 de febrero.

May pedía al Parlamento mandar «un mensaje claro» a la UE de que quiere aprobar un acuerdo. «La única posibilidad de evitar el no acuerdo es consiguiendo un acuerdo. Por eso quiero volver a Bruselas con el más claro y posible mandato para asegurar un acuerdo que esta Cámara pueda aprobar», señalaba.

May se sigue negando a prolongar el brexit más allá del 29 de marzo de este año. La fecha de salida es inamovible para la «premier» y ha recalcado que «extender el artículo 50 no solucionaría nada».

Volvió, además, a evitar descartar el peor escenario posible para todas las partes, el del no acuerdo. Cree May que si lo hiciese pierde su mano negociadora. Todo a pesar de que ella misma admitía ante los Comunes que no es partidaria de esto «yo misma quiero evitar esta opción extrema pero la única manera de lograrlo es que este Parlamento apruebe un acuerdo», explicaba para defender su postura.

El problema está en que Bruselas se ha mostrado impasible ante estas peticiones de reapertura de un texto más que consensuado y que ahora no quieren reabrir por el bloqueo político al que somete Westminster a su primera ministra. May viajará a Bruselas esta misma semana para tratar de hacerles cambiar de opinión, pero antes verá las mayorías que hay en el Parlamento y los diputados, tanto de la oposición como de su propio partido, que las apoyan.

Ya ayer por la mañana hablaba con el presidente de la Comisión Europea, Jean Claude Juncker para explicarle su nueva estrategia y tras habérsela mostrado a su Gabinete en la reunión semanal que este mantiene. En ella no habría aparecido, sin embargo, un plan que estarían urdiendo un gran grupo de conservadores de distintas opiniones. Tanto euroescépticos como moderados estarían buscando un plan alternativo a cualquiera que haya salido ya publicado y que la prensa ha bautizado como «Compromiso Malthouse» (porque lo coordina la diputada Kit Malthouse) que pedirían una extensión del periodo de transición hasta diciembre de 2021, ocho meses más. Lo harían para tratar de saltarse esa “salvaguarda” dando más tiempo a ambas partes para negociar el acuerdo comercial futuro o encontrar una solución diferente a este mecanismo.