Levantamiento indígena contra las medidas de austeridad de Lenín Moreno - Afp

Moreno traslada el Gobierno a Guayaquil y acusa a Correa y Maduro del levantamiento

El presidente acusa al «sátrapa de Maduro» de haber activado junto al expresidente Correa un plan de desestabilización

Thalía Flores
Coresponsal en QuitoActualizado:

En un hecho sin precedentes, el presidente de Ecuador, Lenín Moreno, trasladó la sede del Ejecutivo a Guayaquil, ciudad costera al suroeste del país, mientras Quito era presa de saqueos y vandalismo. El mandatario denunció intención política organizada para desestabilizar su administración.

El sorpresivo anuncio lo hizo en cadena nacional, flanqueado por su vicepresidente, Otto Sonnenholzner; el ministro de Defensa, Oswaldo Jarrín, y el alto mando de las Fuerzas Armadas, luego de que a media tarde militares invitaron a desalojar el palacio de Gobierno a los funcionarios y a los periodistas que cubren la Presidencia, ante la llegada de los indígenas a Quito. En Ecuador rige, desde el jueves pasado, el estado de excepción.

Lenín Moreno anuncia el traslado de la sede del Gobierno a Guayaquil
Lenín Moreno anuncia el traslado de la sede del Gobierno a Guayaquil - Efe

La jornada del lunes 7 de octubre quedará marcada en la conciencia de un país que miró, con asombro, el saqueo a una empresa de leche, el vandalismo a unas 17 florícolas en la sierra centro del país, el ataque e incineración de tanquetas militares y el incendio de un cuartel policial. Agresiones a policías y violencia contra la prensa fueron también la constante. Del lado de los manifestantes también se denunció el uso excesivo de la fuerza.

Lo que sucedió en la noche fue peor. Ya con la presencia de miles de indígenas en las calles de Quito, hubo incidentes en varios sectores del trayecto de los protestantes. Hacia las 20:00, un grupo de manifestantes asaltó las instalaciones de la Contraloría (Tribunal de Cuentas) e intentó ingresar al Congreso Nacional.

La violencia fue general. En otras ciudades del país también se produjeron saqueos, algunas organizaciones denunciaron la presencia de infiltrados pero no les identificaron.

El complot de Correa y Maduro

La eliminación del subsidio a los combustibles, una medida que ningún gobierno había adoptado, en décadas, inflamó el descontento general y es motivo de un paro nacional anunciado para este miércoles 9 de octubre. Moreno eliminó el subsidio a las gasolinas y al diésel, en algunos casos duplicando su costo. El subsidio le ha significado al erario nacional un gasto anual de 1.400 millones de dólares. Lenín Moreno dijo que no va a claudicar en sus principios, y que la medida no será revisada.

El presidente de Ecuador responsabiliza de la violencia que se ha desatado en el país a una suerte de complot en el que dijo están involucrados su antecesor el expresidente Rafael Correa y Nicolás Maduro. Reveló que varios excolaboradores de Correa estuvieron al mismo tiempo en Venezuela y que no se trataba de una coincidencia. «El sátrapa de Maduro ha activado junto con Correa su plan de desestabilización”», dijo.

Disturbios en Ecuador - Reuters/ ATLAS

Casi de inmediato, Juan Guaidó se solidarizó con el Ecuador y con el presidente Moreno. En Twitter escribió: «Mientras el presidente Lenín Moreno trabaja por mantener y fortalecer la República e instituciones del Ecuador, un grupo financiado por los cómplices de Maduro en América, aprovechándose de los más vulnerables, busca acabar con la estabilidad del país».

Huelga general

Para los sectores sociales (indígenas y trabajadores) la medida de hecho proseguirá hasta que se deroguen las medidas. «Ratificamos el levantamiento, las movilizaciones y la huelga del 9 de octubre», dijo el presidente del Frente Popular, Nelson Erazo.

La movilización indígena se ha visto empañada por la presencia de saqueadores y por la violencia inusitada, que el país no había visto antes. La gente repudia los saqueos y asaltos y, aunque los indígenas dicen se tratan de infiltrados, no los han identificado.

Observadores consideran que la violencia podría ser producto de los años de represión y persecución, durante el correato, que les impidió expresarse. «Tenían la ira contenida», asegura un psicólogo. Otros están convencidos que hay gente infiltrada, incluso muchos venezolanos. Como quiera que fuera, se han ganado la repulsa de amplios sectores

Los empresarios, por ejemplo, al tiempo de rechazar los actos de vandalismo en algunas empresas privadas, pidieron garantías a las Policía y a las Fuerzas Armadas. El Sistema de las Naciones Unidas en Ecuador también expresó su preocupación por la escala de la violencia durante las manifestaciones.