Un cartel electoral del presidente saliente de RDC, Joseph Kabila
Un cartel electoral del presidente saliente de RDC, Joseph Kabila - EFE

Al menos 900 muertos en República Democrática del Congo tras enfrentamientos en aldeas

Las violencias comunitarias estallaron el domingo 16 y el lunes 17 de diciembre en la provincia de Mai-Ndombe, a orillas del río Congo

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Es una masacre sin imagen, aislada en el espacio y muy limitada en el tiempo: las Naciones Unidas señalaron el miércoles que cerca de 900 personas murieron en las violencias que arrasaron durante dos días a mediados de diciembre varias ciudades del oeste de la República Democrática del Congo (RDC).

Al menos 890 personas fueron asesinadas entre el 16 y el 18 de diciembre en cuatro ciudades del territorio de Yumbi, en la provincia de Mai-Ndombe, a más de 300 kilómetros al norte de Kinshasa, informa en un comunicado el Alto Comisionado de la ONU en Derechos Humanos.

Este balance proviene de lo que «parecen haber sido enfrentamientos entre las comunidades de Banunu y Batendé», según el Alto Comisionado, que cita «alegaciones de fuentes creíbles» para apoyar su balance.

«No, no puedo confirmar eso», ha dicho el portavoz del Gobierno congoleño Lambert Mende, preguntado sobre este balance humano por la AFP. «Tuvimos un centenar de muertos según las últimas estimaciones que han sido presentadas al Gobierno», ha añadido.

Este balance condujo al Ejecutivo a pedir a la comisión electoral el informe en esta región de las elecciones previstas para el 30 de diciembre, ha recordado. La Asociación Congolesa para el Acceso a la Justicia (ACAJ) apunta, por su parte, la cifra de 500 muertos.

Las violencias comunitarias estallaron el domingo 16 y el lunes 17 de diciembre en la provincia de Mai-Ndombe, a orillas del río Congo. Esas violencias no están vinculadas a las elecciones en RDC, sino a una vieja rivalidad entre las comunidades Banunu y Batendé.

Fue el entierro de un jefe de Banunu el que hizo saltar todo por los aires, según los testimonios. «Nuestro jefe murió aquí, en Kinshasa. Devolvimos el cuerpo para que fuera enterrado donde ejercía como jefe tradicional», explicó entonces a AFP Francis Mbengama, diputado y vicepresidente de la Asamblea Provincial de Kinshasa.

«El Gobierno quería prohibir que se enterrase allí al jefe», pero finalmente fue enterrado en la noche del 13 al 14 de diciembre, añadió. Los asesinatos se produjeron entre el 16 y el 17, según él. «Los Batendé, apoyados por algunas personas armadas, abrieron fuego. Nuestro pueblo huyó. Quemaron las casas. Incluso hay víctimas quemadas en las casas», añadió el diputado provincial de Kinshasa.

Las informaciones recibidas por la ONU señalan que al menos 82 personas fueron heridas en los ataques, pero el Alto Comisionado considera que su número real debería ser más elevado. Además, unas 465 casas y edificios fueron incendidados o sometidos a pillaje, incluidas dos escuelas primarias y un centro sanitario.

Según Naciones Unidas, la mayoría de la población en las localidades afectadas habría sido desplazada. Unas 16.000 personas han podido encontrar refugio en Congo-Brazzaville cruzando el río Congo. «Es crucial que toda esta violencia se objeto de una investigación profunda y rápida y que sus autores sean conducidos a la Justicia», afirmó la alta comisaria de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, en el comunicado.