El presidente francés posa con su equipo de gobierno en pleno y el logo del París olímpico en las manos
El presidente francés posa con su equipo de gobierno en pleno y el logo del París olímpico en las manos - AFP

Macron se estrena endureciendo la legislación antiterrorista

El proyecto de ley permite más controles, registros, vigilancia #y confinamientos

CORRESPONSAL EN PARÍSActualizado:

El primer consejo de ministros del segundo Gobierno de Emmanuel Macron aprobó ayer un nuevo proyecto de ley antiterrorista que prevé introducir en la legislación ordinaria medidas del Estado de excepción en materia de controles, registros, confinamientos y vigilancia a través de ondas hertzianas. Según Gérard Collomb, ministro del Interior, el proyecto pretende «hacer compatibles las libertades básicas con el refuerzo de la seguridad». Antes de ser debatido en la nueva Asamblea Nacional (AN), el proyecto ha sido criticado con severidad por organizaciones como Amnistía Internacional, la Liga de los Derechos del Hombre y Human Rights Watch (HRW).

Antes de llegar a la AN y el Senado, donde pudiera ser enmendado, este proyecto de ley aprobado en Consejo de Ministros refuerza las medidas de seguridad expeditivas en cuatro terrenos básicos:mejorar la seguridad en lugares públicos durante grandes aglomeraciones, celebraciones o acontecimientos; cierre más rápido de lugares de culto radicales (mayoritariamente musulmanes); confinamiento y arresto domiciliario de sospechosos, y vigilancia de fichados.

Mezquitas radicales

Con el fin de mejorar la seguridad en lugares públicos de la más diversa naturaleza, los organizadores podrán recurrir de manera generalizada a la seguridad privada; los prefectos podrán tomar medidas cautelares más enérgicas; los servicios de seguridad podrán realizar controles mucho más severos. El cierre de lugares de culto (mezquitas sospechosas de proselitismo yihadista) podrá realizarse con una cobertura judicial mínima y con mayor rapidez.

Se trata de uno de los grandes debates de fondo de los últimos años. En 1976, en Francia solo había unas 150 mezquitas o lugares de culto. En 1985 estaban oficialmente censados unos 900. En 2001 ya existían 1.555 mezquitas. El 2016, el Ministerio del Interior reconocía oficialmente 2.147 mezquitas y lugares de culto. Unas 2.000 nuevas mezquitas en los últimos cuarenta años, 50 nuevas mezquitas por año. ¿Cuántos de esos lugares de culto predican el yihadismo?

No existen cifras oficiales. Oficiosamente, se estima que entre 50 y 100 mezquitas o lugares de culto musulmán pudieran predicar prácticas próximas al yihadismo. Los servicios de seguridad se enfrentan a dos problemas paralelos: conocer con precisión qué se dice y qué se predica en los lugares de culto musulmán y… conseguir pruebas para poder cerrar las eventuales mezquitas yihadistas.

Otro problema de calado es la vigilancia de millares de sospechosos. En la periferia de París (entre 8 y 10 millones de habitantes) hay más de 4.000 sospechosos de «yihadismo potencial». La nueva ley pretende recurrir al uso de las ondas hertzianas (de radio) para extender la vigilancia.

El proyecto de ley que debieran discutir, próximamente, la Asamblea Nacional (AN) y el Senado también tiene prevista la introducción total o parcial en la legislación francesa de la directiva europea Passenger Name Record (PNR) que permite el control y registro más eficaz de pasajeros aéreos a través de una cierta «centralización» de los ficheros de datos de las compañías aéreas y marítimas.