Nuestra EuropaNuestra Europa

La democristiana Von der Leyen logra ser elegida con un gran discurso europeísta

Gran parte de los socialistas no quisieron apoyar a la primera mujer que ocupará el puesto más importante de las instituciones comunitarias

BruselasActualizado:

La hasta hoy ministra alemana de Defensa, Ursula von der Leyen, se presentó este martes por la mañana sola ante la inmensidad del hemiciclo de la Eurocámara, apoyada apenas por unos folios de papel, para pronunciar el que probablemente haya sido el discurso más importante de su vida. Tan importante que logró dar la vuelta a los peores auguriuos y unas horas más tarde ganar la votación para convertirse en sucesora de Jean-Claude Juncker.

La primera mujer que ocupará el puesto más relevante en la Unión Europea se ganó a los parlamentarios dudosos con un mensaje claro y marcadamente emocional en el que prometió que en sus cinco años de mandato pondrá en marcha un paquete de medidas sociales tan emblemáticas como un seguro europeo de desempleo o un salario mínimo en toda la UE y otras de dimensión medioambiental que se compromete a cumplir en los primeros cien días y con las que se propone adelantar el cumplimiento de los objetivos de reducción de emisiones, en lo que bautizó cono «el green deal» y que piensa engrasar con una lluvia de inversiones de un billón -con b- de euros.

Von der Leyen necesitaba 374 votos y obtuvo 383, un margen muy pequeño teniendo en cuenta que la suma de los bloques que habían prometido apoyarle podía haber alcanzado hasta 444 diputados. La votación ha sido secreta pero por los pronunciamientos que han hecho los distintos grupos, el único que le ha apoyado en bloque ha sido el Partido Popular Europeo, también casi todo el liberal y una gran parte de los socialistas, entre los que han votado en contra los alemanes, los austriacos y los holandeses entre las grandes delegaciones.

Votación ajustada y secreta

A pesar del tono marcadamente ecologista de su discurso, no ha sido una sorpresa que entre los votos que han apoyado a Von der Leyen no estaban los del grupo de los verdes, que sin embargo han acogido las palabras de la próxima presidenta de la Comisión con elogios evidentes, hablando de «un progreso importante» que aún «se queda corto» para sus aspiraciones maximalistas.

Puestos a hacer un cálculo suspicaz, se puede dar por hecho que si no le hubiera apoyado el Partido Ley y Justicia (PiS) que gobierna en Polonia y que no se caracteriza por sus convicciones europeistas, habría perdido la votación.

Después comentó que este detalle no le parece relevante teniendo en cuenta que «en realidad no se quién me ha votado» porqueel voto era secreto y que de todos modos consideraba un triunfo haber podido lograr convencer a todos los que le han apoyado teniendo en cuenta que cuando fue designada por sorpresa como candidata en un Consejo Europeo no le apoyaba casi nadie. «Han sido las dos semanas más intensas de mi vida política y creo que ahora tenemos un buen punto de partida» dijo después de saber que había sido elegida.

Por la mañana Von der Leyer usó con fluidez el francés, el alemán y el inglés durante su discurso y el debate con los eurodiputados durante una sesión de más de cuatro horas, aunque los pasajes claramente más emotivos fueron los que pronunció en su lengua materna. Para sorpresa de muchos, esta amiga cercana de Angela Merkel y madre de siete hijos, se reveló como una brillante parlamentaria defendiendo con pasión los principios europeos que conoce desde su infancia puesto que su padre fue un alto funcionario de la Comisión que ella va a presidir ahora y ella misma nació en Bruselas.

«Me sentí europea antes de saber que era alemana y la generación de mis hijos -recordó- ya no se puede imaginar vivir de otro modo y saben que debemos defender los logros de Europa». Estaba además «especialmete emocionada» recordando a su padre, Ernst Albrecht, que fue un Director General de la Comisión Europea y que soñaba con llegar a ser comisario europeo, mientras que su hija se ha convertido en la primera mujer que presidirá esta institución. «Siento como si volviera a casa» dijo rememorando su infancia en Bruselas.

Precisamente porque es consciente de que su designación en el Consejo fue inesperada y se debió sobre todo a la desactivación por parte del Consejo del procedimiento de los «spitzenkandidats» que introducía un cierto grado de participación de los electores en el nombramiento del presidente de la Comisión, Von der Leyer prometió también que a lo largo de su mandato va a intentar que se consolide una fórmula que sea viable y que probablemente incluirá la creación de una lista paneuropea en la que los votantes podrán señalar específicamente su preferencia.

Este detalle era una de las exigencias del grupo liberal, ahora llamado Renovar Europa y teledirigido por el presidente francés Emmanuel Macron, que después de este discurso se deshizo de todos sus escrúpulos y su portavoz actual, el ex primer ministro rumano y antiguo comisario europeo, Dacian Ciolos, anunció que apoyarían a la ministra alemana.

Una vez confirmada su elección, esta dijo que este miércoles va a viajar a Alemania para presentar su dimisión como ministra de Defensa y «para despedirme de mi Gobierno y de mis tropas». Aunque no empezará a ejercer hasta el primero de noviembre, ahora tiene ante si el trabajo de empezar a diseñar el Colegio de Comisarios con los nombres que le hagan llevar los gobiernos de los países miembros y que deberán pasar un escrutinio parlamentario muy estricto, Construir el equipo que va a trabajar con ella con todas las condiciones previas que le vienen impuestas desde fuera será bastante complicado en algunos casos. Los presidentes han acordado que el socialista holandés Frans Timmermans seguirá siendo el primer vicepresidente de la Comisión, que quier decir que ha de señalarlo como el único que tiene capacidad de sustituirla cuando ella delegue sus funciones. También ha dicho que quiere contar con el mismo número de hombres que de mujeres y aún le queda tratar de compensar a los países del este, con sus susceptibilidades nacionalistas, por el hecho de que han sido ignorados en el reparto de los grandes cargos de la UE. El todavía ministro español de Asuntos Exteriores, Josep Borrell, es el único miembro de la Comisión que ya conoce aunque sea el suyo un puesto que depende también del Consejo. Pero Borrell, que conoce bien el lenguaje comunitario, estuvo presente en el debate, para hacer visible su apoyo.

Este martes también se anunció extraoficialmente uno de los cambios más importantes, aunque sea tal vez un detalle irrelevante para los no iniciados en la llamada «burbuja bruselense». Se trata de la retirada-dimisión de Martin Selmayr del puesto de secretario general de la Comisión. Considerado como un auténtico «Rasputín» de la era Juncker, ascendido al puesto en una maniobra cuanto menos dudosa, Selmayer se había granjeado una colección muy grande de enemistades en las instituciones. Siendo alemán hubiera sido insoportable para la nueva presidenta mantenerlo en el puesto.