Despliegue de las unidades especiales francesas durante la detención de Merah en 2012
Despliegue de las unidades especiales francesas durante la detención de Merah en 2012 - AFP

Imputados por terrorismo un hermano y un cómplice del «asesino de Toulouse»

Mohamed Merah, mató en marzo de 2012 a siete personas en la ciudad francesa y sus alrededores, entre ellos tres niños en una escuela judía de la ciudad

ParísActualizado:

La Fiscalía francesa ha imputado hoy de forma definitiva y por cargos de terrorismo a un hermano y un cómplice de Mohamed Merah, quien en marzo de 2012 mató a siete personas en Toulouse y sus alrededores, entre ellos tres niños en una escuela judía de la ciudad, y solicitó que sean juzgados por lo penal.

Abdelkader Merah, hermano mayor del conocido como «asesino de Toulouse», fue imputado por asociación de malhechores terrorista-criminal, robo cometido en relación con una organización terrorista y complicidad en asesinato y tentativa de asesinato terrorista.

La Fiscalía le acusó de pertenecer a una banda o célula que se reivindicó como vinculada con Al Qaida y consiguió armas y otros medios logísticos para atentar contra militares o miembros de la comunidad judía.

Abdelkader, según un comunicado de la Fiscalía, ayudó a su hermano a preparar los asesinatos y robó la moto que éste utilizó para cometerlos.

Otro de los implicados, Fettah Malki, fue imputado por asociación terrorista de malhechores, al haber suministrado armas, un chaleco antibalas y fondos que sabía que iban a ser destinados para financiar y llevar a cabo la «yihad (guerra santa) armada».

Por otra parte, la Fiscalía solicitó el sobreseimiento de los cargos de complicidad en asesinato y tentativa de asesinato y de los que habían recaído sobre Mohamed Meskine por asociación terrorista de malhechores y robo, al no poder demostrar su implicación.

El asesino confeso de Toulouse, un francés de origen argelino, murió el 22 de marzo de 2012 de un disparo en la cabeza durante el asalto policial a la vivienda donde se atrincheró durante más de 32 horas, en las que el joven islamista radical asumió sus siete crímenes y dijo que había actuado en solitario, pero en nombre de Al Qaeda.