Últimos preparativos en un colegio de Milán antes de la votación de este domingo en Italia
Últimos preparativos en un colegio de Milán antes de la votación de este domingo en Italia - Efe

Elecciones en Italia: muchas promesas y pocas respuestas convincentes

Los electores votan este domingo entre la desconfianza hacia las propuestas irrealizables de los partidos

Corresponsal en RomaActualizado:

Ante las elecciones en Italia de este domingo, todos los partidos han presentado programas maximalistas, llenos de promesas irrealizables.

Pero los votantes no les han dado ninguna credibilidad. Por ese motivo, al final de una larguísima campaña electoral los partidos se han mantenido prácticamente con el mismo porcentaje en intención de voto que al inicio.

Expulsión de inmigrantes

Ha sido, junto a la seguridad, el tema estrella de la campaña electoral italiana. No es extraño, teniendo en cuenta que en los últimos cuatro años llegaron a Italia 630.000 inmigrantes. Matteo Salvini, de la Liga Norte, prometió expulsar a 600.000, y en la misma línea se mostró Silvio Berlusconi. Más de un 70% de los italianos tiene miedo de la inmigración, una bandera que ondeó con fuerza la extrema derecha. En la última etapa de la legislatura, el centroizquierda intentó que el Parlamento aprobara el «ius soli» (la nacionalidad para hijos de inmigrantes nacidos en Italia). Fue su caballo de batalla, pero en la campaña el centroizquierda ha preferido no decir ni palabra.

«Renta de ciudadanía»

Es la propuesta principal del Movimiento 5 Estrellas. Consiste en garantizar un mínimo de 812 euros al mes a cada persona soltera y 1.706 euros a un matrimonio con dos hijos menores de 14 años.

Se trata, según los expertos, de puro populismo, porque costaría al menos 30.000 millones, sin que el M5E haya dado una sola explicación razonable de cómo cubrir ese gasto.

Tarifa plana fiscal

La conocida en inglés como «flat tax» es la gran novedad que ha anunciado en su programa el centroderecha. Se trata de imponer una tasa constante, reduciendo los cinco tramos que tiene actualmente el impuesto de la renta en Italia a uno solo.

La Liga Norte quiere que la tasa sobre la renta personal se reduzca al 15%, mientras Forza Italia la fija en el 23%. Los expertos consideran que se trata de una propuesta irrealizable, además de inicua, costosa y que ofrece beneficios solo a quienes declaran más de 75.000 euros al año. Regalaría 21.000 millones de euros a los ricos.

Abolir la reforma de las pensiones

El Gobierno técnico de Mario Monti (2011-2013) introdujo una reforma de las pensiones, la llamada «Ley Fornero» (norma que relaciona la edad de la pensión a nuestra vida media), porque era urgente sanear las cuentas públicas ante el riesgo de bancarrota.

Los partidos del centroderecha y el Movimiento 5 Estrellas han prometido su abolición, mientras el Partido Democrático considera que esa ley solo se puede retocar. Los expertos dan la alarma y consideran que la abolición de la Ley Fornero tendría muy graves consecuencias en la deuda pública.

Impulso a la natalidad

Es uno de los grandes problemas de Italia, relacionado con las pensiones, y del que apenas se ha hablado en la campaña. En el arco de dos generaciones, el número de hijos por mujer en Italia ha descendido de 2,3 a 1,3. Mientras tanto, la edad media de los italianos sube. En Italia hay 56 personas (dos tercios de ellos jubilados) a cargo de 100 que trabajan.

Por ello el país tiene urgencia de aumentar su natalidad. Pero no se han presentado programas que aporten una clara ayuda a la familia. La «Ley Fornero» sobre las pensiones es precisamente una salvaguardia ante el desastre demográfico.

Reducir la deuda pública

Es el gran problema económico del país. El Estado tiene una deuda pública astronómica: 131,5% del PIB (producto interior bruto), superando los dos billones de euros. Todos los partidos han hablado de la necesidad de reducirla.

Al mismo tiempo todos han prometido reducir impuestos, subir las pensiones y crear cientos de miles de puestos de trabajo con una política económica expansiva con inversiones de miles de millones. Pero ninguno ha explicado cómo financiarán sus programas sin tener que aumentar la deuda pública.