El líder de Corea del Norte, Kim Jong-un visita una planta de autobuses en Pyongyang - Reuters

Corea del Norte sigue con su programa nuclear y de misiles, según la ONU

Un informe de un panel de expertos descubre la violación de sanciones para conseguir petróleo y vender armas pese al acuerdo histórico alcanzando con Trump en junio

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A pesar del compromiso de desnuclearización alcanzado en junio en Singapur en su histórica cumbre con Trump, Kim Jong-un estaría siguiendo adelante con su programa de armas atómicas. Así lo asegura un informe de expertos encargado por la ONU, que han investigado las actividades del régimen comunista de Pyongyang durante los últimos seis meses. «Corea del Norte no ha detenido su programa nuclear ni de misiles y ha continuado desafiando las resoluciones del Consejo de Seguridad a través de un masivo incremento de las transferencias ilegales de petróleo de barco a barco, así como a través de envíos de carbón en alta mar durante 2018», denuncia el informe, según informa este sábado France Presse.

Implicando a 130 compañías y 40 barcos, a los que se les desactivaría el sistema de posicionamiento GPS para no ser detectados, este sería «el método principal para evadir las sanciones» de Naciones Unidas, que se han mostrado «inefectivas» para detener el suministro de petróleo, carbón y combustible, a tenor del informe. De esta manera, se calcula que Corea del Norte habría conseguido medio millón de barriles de petróleo y sus derivados durante los cinco primeros meses del año.

Además, Pyongyang habría «intentado vender armas pequeñas y ligeras y otro equipamiento militar a través de intermediarios extranjeros» a países en conflicto como Yemen, Sudán y Libia. Con ellos habría entrado en contacto gracias a un traficante de armas sirio, Hussein Al-Ali, quien habría ofrecido «un rango de armas convencionales, y en algunos casos misiles balísticos, a grupos armados en Yemen y Libia». Para ello, incluso se habría firmado en Damasco un «protocolo de cooperación» entre los rebeldes Huthi de Yemen y Corea del Norte. Dicho contrato no solo violaría el embargo de armas que pesa sobre el régimen de Kim Jong-un, sino que volvería a poner de manifiesto los lazos entre Corea del Norte y Siria.

Últimas revelaciones

Pero Pyongyang no solo habría buscado financiación a través de las armas, ya que también habría recurrido a otros productos vetados por las sanciones de la ONU, como sus exportaciones de hierro y acero. Solo entre octubre del año pasado y marzo, habría vendido a China, la India y otros países unos 14 millones de dólares (12 millones de euros) de estos artículos saltándose las prohibiciones acordadas por el Consejo de Seguridad.

De igual modo, Pyongyang habría violado el veto a sus prendas textiles exportando más de 100 millones de dólares de dólares (86 millones de euros) a países como China, la India, México, Tailandia, Turquía, Uruguay y Sri Lanka, recoge el informe. Todo ello habría sido posible gracias a una oscura red de empresas tapadera montada por los diplomáticos norcoreanos. En total, los investigadores han descubierto unas 200, muchas de las cuales son compañías constituidas con socios rusos en sectores como la construcción.

«Las sanciones financieras siguen siendo algunas de las más pobremente implementadas y más evadidas», asegura el informe. Filtrado a algunos medios de comunicación tras ser remitido al Consejo de Seguridad de la ONU, dicho informe coincide con la reciente presión de China y Rusia para relajar las sanciones contra el régimen de Kim Jong-un por su encuentro en junio con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

Su difusión también coincide con la cumbre de este fin de semana en Singapur de un foro de seguridad regional de los países del Sudeste Asiático (ASEAN) con EE.UU. y la Unión Europea. A dicha reunión acude el secretario de Estado Mike Pompeo, quien ha podido conversar brevemente con su homólogo norcoreano, Ri Yong-ho. A la espera de ver si se produce un encuentro formal entre ambos para seguir adelante con el compromiso de desnuclearización de Pyongyang, la delegación estadounidense le entregó un sobre con una carta de Trump respondiendo personalmente a la última misiva de Kim Jong-un. De ello se encargó el embajador de EE.UU. en Filipinas y negociador de la cumbre de Singapur, Sung Kim, quien se ha erigido en uno de los principales interlocutores de la Casa Blanca con el régimen norcoreano.

Estas últimas revelaciones sobre el programa militar de Kim Jong-un se suman al reciente informe la Inteligencia estadounidense, también filtrado a la Prensa, que había detectado actividad en un centro de fabricación de misiles norcoreano a través de satélites espía.

Ambos descubrimientos ponen en duda la sinceridad de Kim Jong-un en su acuerdo con Trump para desnuclearizarse y normalizar sus relaciones. De todas maneras, no sorprenden demasiado porque, durante las tres últimas décadas, Corea del Norte ha jugado siempre a ganar tiempo prometiéndole ciertas concesiones a la comunidad internacional mientras seguía adelante con su programa atómico y de misiles.